miércoles, 3 de febrero de 2010

Pollo estilo californiano (Versión de una adicta al sésamo)



INGREDIENTES para 4 personas.

8 Alitas de pollo.
1 huevo entero.
175 g. de harina de trigo.
1 cucharadita de pimentón.
1 cucharadita de albahaca.
120 ml. de leche.
1 lata de maíz dulce (opcional mezcla de maíz y pimiento)
aceite para freír.
Sal y pimienta.
Semillas de sésamo.

En un cuenco grande mezclamos la harina con las especias y hierbas, y un pellizco de sal. Añadimos el huevo y mezclamos, añadimos la leche y batimos, hasta obtener una pasta lisa.

Rebozamos las alitas de pollo con harina salpimentada y después con la pasta, reservando la mezcla de rebozar restante. Pasamos por el sésamo. Inmediatamente freímos el pollo 3 ó 4 minutos a alta temperatura, para que se forme una costra crujiente.

Colocamos los pedazos en una fuente para horno antiadherente, y los asamos 40 minutos a 170º, hasta que estén tiernos.

En el momento de servir, mezclamos el maíz dulce con la masa de rebozar sobrante, calentamos un par de cucharadas de aceite en una sartén, y vamos friendo cucharadas de esta mezcla, a modo de buñuelos aplastados. Cocinamos por ambos lados hasta que veamos que están completamente cuajados.

Se puede servir con mayonesa, salsa picante o de mostaza.

Tarta de chocolate I

No os creais que a lo largo de mi vida he hecho muchas tartas de chocolate. Esta es la primera a la que me he atrevido a sacarle una foto. Está rellena de crema de limón (ya es la última receta con Curd).



INGREDIENTES

2 yogures de chocolate
3 huevos.
2 medidas de yogur de azúcar.
1/2 medida de aceite de girasol.
3 medidas de harina.
1 medida de nesquik.
1 cucharadita de café de levadura en polvo.
Unas gotas de esencia de vainilla.

Batir todos los ingredientes y hornear 45 minutos a 170º

Una vez comprobado que el bizcocho está hecho por el centro, pinchándolo con una aguja de tejer y que esta salga limpia, lo dejamos enfriar sobre una rejilla.

Cuando esté frío, lo dividimos en dos partes horizontalmente y con cuidado de que no se rompan, mejor cortándolas con un cuchillo de sierra. Rellenamos y volvemos a tapar. Retiramos la crema que se salga por los lados.

Cubrimos con cobertura de chocolate:

INGREDIENTES:

150 g. de chocolate de cobertura.
125 g. de leche.
1 hoja de gelatina neutra.
Una cucharadita de canela.

Ponemos a rejomar la hoja de gelatina, y mientras tanto calentamos la leche y partimos el chocolate en trozos muy pequeños. Cuanto más mejor.
Lo ponemos en un cuenco y vamos añadiendo leche caliente (sin que llegue a hervir) sobre el chocolate y removemos sin parar. Añadimos la gelatina escurrida y la canela en polvo. Removemos bien pero sin batir para que no se formen burbujas, hasta que el chocolate se haya derretido del todo y la gelatina se haya disuelto por completo.

Cubrimos la tarta desde el centro, dejando que la cobertura resbale por los lados hasta cubrir el bizcocho completamente. Antes de que se endurezca, decoramos con bolitas de chocolate, fideos, láminas de almendra o lo que nos apetezca en ese momento.

lunes, 1 de febrero de 2010

Arroz rápido con frutos de mar.

¡El arroz con marisco para mileuristas! ¡Receta fácil para torpes en la cocina!



¡Patada al sistema métrico internacional! Como las pilas de mi báscula de cocina se fueron de vacaciones, en esta receta las medidas van en algo muy conocido y que todos tenemos en casa seguro: El vaso de nocilla.
Es curioso que agotándose las pilas de la balanza, pesase más el recipiente vacío que con contenido...

INGREDIENTES (para cuatro personas)

2 vasos de nocilla llenos de arroz.
2 vasos de nocilla llenos de berberechos sin cáscara
2 vasos de nocilla llenos de gambas crudas peladas.
1 vaso de nocilla lleno de espinacas cocidas y picadas en trozos pequeños.
1 vaso de nocilla lleno de cebolla picada muy fina.
1 latita pequeña de guisantes cocidos.
1 cucharada de pasta de tomate.
1/2 vaso de nocilla de vino blanco.
1 sobrecito de azafrán.
4 vasos de nocilla de caldo de pescado.
2 dientes de ajo.
3 guindillas cayenas.
Aceite de oliva.
Una paella o en su defecto una olla ancha.

Sofreimos la cebolla y el ajo picados en un buen chorro de aceite de oliva. Cuando esté doradita añadimos las gambas escurridas, las guindillas y dejamos que se hagan un poco las gambas. Añadimos el arroz y removemos bien. Añadimos el vino blanco y dejamos evaporar el alcohol. Añadimos entonces el caldo de pescado (Yo lo tenía guardado de otra ocasión, pero si no teneis podeis hacer una versión todavía más para solteros disolviendo dos pastillas de avecrem de pescado en la misma cantidad de agua). Añadimos el azafrán y la pasta de tomate.

Dejamos cocer el arroz unos 10 minutos a fuego lento y añadimos las espinacas, los guisantes y los berberechos. Removemos para que todos los ingredientes queden repartidos por igual, rectificamos de sal y dejamos cocinar otros 10 minutos. Apagamos el fuego y dejamos reposar cinco minutos más.



Consejo de la cocinera: Retirad las cayenas antes de servir el arroz por si le tocan a alguien intolerante al picante. Y no hagais como yo, que después de colocar la guindilla más gorda para la presentación del plato, me chupé los dedos.

domingo, 31 de enero de 2010

Angel food cake

Buscando recetas en las que emplear la crema de limón de mi cumpleaños, por fin me he decidido a hacer el famoso angel food cake, que había probado precisamente en casa de mi suegra y que habíamos sacado de la página web de Alegna: La casita verde, de la que somos fans. Es un bizcocho con una textura sorprendentemente suave y nada seca, a pesar de no llevar nada de grasa.



Todas las virtudes de este bizcocho más bajo en calorías y colesterol que el resto, las he llevado a pique cubriéndolo primero de untuosa crema y después de una capa crujiente de chocolate.

INGREDIENTES (para un molde de 18 cm.)

9 Claras de huevo
200 g de azúcar.
100 g. de harina.
Una cucharadita de cremor tártaro ó un tercio de ácido tartárico en polvo.
Unas gotas de esencia de vainilla o de almendra (o ambas).
Una pizca de sal.
Un molde especial para Angel food cake. (Foto de amazon.com)



El secreto de este bizcocho es batir muy muy bien las claras, a punto de nieve muy dura, con la sal y el ácido tartárico. Una vez montadas, y sin parar de batir, añadir el azucar, perfumar con las esencias, y después la harina, poco a poco, integrándola en la masa cucharada a cucharada antes de añadir más.

Otro requisito indispensable es que se rellena el molde SIN ENGRASAR para que se pegue a los lados (por eso es un molde NO recubierto de antiadherente), de manera que no se baje y quede con la textura espumosa de las claras montadas. También recomiendan dejarlo enfriar boca abajo sobre las propias patitas del molde, o, si no tiene, sujeto con algo que lo mantenga en alto (un chupito en el centro, tres corchos en el borde). Supongo que es para que el propio peso del bizcocho no lo haga aplastarse mientras aún está caliente. La textura del mismo una vez cocido es esta, y es de color blanco por la ausencia de yemas. De ahí vendrá el nombre, comida de ángeles:



Después de dejarlo enfriar una hora, le he pasado el cuchillo por los lados, lo he meneado un poco, y ha caído por su propio peso. Lo he cubierto con crema de limón caliente, la he dejado enfriar, y después lo he bañado en chocolate de repostería derretido al baño maría. He aprovechado el chocolate sobrante para bañar unas fresas que han sido el éxito de la cena, ¡Quitándole todo el protagonismo al bizcocho!



Por último, un consejo: Las yemas sobrantes de los 9 huevos, podemos congelarlas. No enteras, porque la membrana explotaría con la dilatación, pero sí un poco batidas. Una buena manera de controlar la cantidad es hacerlo en moldes para cubitos de hielo, calculando antes de hacerlo cuánto ocupa cada yema, y tener la medida para futuras recetas.

jueves, 28 de enero de 2010

Golems de pan de leche con crema de limón

Golem: En el folclore medieval y la mitología judía, es un ser animado fabricado a partir de materia inanimada. Estos panes han crecido tanto que creí que iban a abrir la puerta del horno y decirme "Hola, creo que nos has puesto poca crema"...




Para 4 panes de leche grandecitos...

INGREDIENTES

125 G de leche tibia.
30 g. de mantequilla derretida.
1 huevo.
Una pizca de sal.
280 g. de harina de fuerza.
3 cucharadas de azúcar.
1o g. de levadura fresca.

Curd de limón.



Calentamos la leche a unos 40ºC (Más temperatura perjudicará a la levadura), y la mezclamos con la mantequilla derretida y el huevo batido.

Formamos un volcán con la harina y el azúcar mezclados, y en centro vertemos la mezcla anterior. Disolvemos la levadura en ella, y procedemos a mezclar y amasar, añadiendo más harina si es necesario hasta que la masa se despegue de las paredes del recipiente o de la encimera.

Dejamos levar una hora y media aproximadamente. La bola de masa ha de doblar su volumen, dependiendo de la temperatura ambiente necesitará más o menos tiempo.

Cuando el tamaño sea el doble, desgasificamos la masa aplastándola y doblándola tres o cuatro veces. Dejamos reposar diez minutos más, y modelamos los panecillos.

Yo la he dividido en 4 partes dándoles forma ovalada, y he hecho un corte bastante profundo longitudinalmente, con vistas a rellenarlos.

Los dejamos levar otra media hora.

Rellenamos con la crema de limón, pintamos con leche, y espolvoreamos con azúcar.

Horneamos de 15 a 20 minutos, en horno precalentado, a 170 grados centígrados.

Guardar en lugar hermético pero mejor consumir al momento, porque pierden mucho con el tiempo.

martes, 26 de enero de 2010

Leche frita rápida.



INGREDIENTES

500 ml. de leche entera.
80 g de maizena.
100 g de azúcar.
Un palo de canela.
La corteza de un limón.
Huevo batido.
Harina de trigo.
Canela en polvo para decorar.
Aceite vegetal para freír.

Reservamos medio vaso de leche fría y ponemos a calentar el resto a fuego lento, con la corteza del limón y la rama de canela. Debe hervir pero no lo suficientemente fuerte como para quemarse o salirse. Con tres o cuatro minutos ya le habremos robado los aromas al limón y la canela, así que podemos retirarlos de la leche.

Añadimos el azúcar y removemos bien hasta que esté completamente disuelto.

Desleímos la maizena en el vaso de leche fría, removiendo despacio hasta que no quede ni un sólo grumo, y añadimos la mezcla a la leche caliente, sin dejar de remover. Se espesará instantáneamente en cuanto recobre la temperatura. Seguimos removiendo para que no se formen grumos durante un par de minutos más, y retiramos del fuego. La mezcla estará bastante espesa, pero al enfriar todavía se endurecerá más.

Vertemos la leche en un molde cuadrado o rectangular (para que sea más fácil dividirla en trozos iguales), hasta llegar a una altura de no más de 2-3 cm. y lo dejamos enfriar completamente.

Cuando esto ocurra, la cortamos con un cuchillo afilado y separamos los trozos con la ayuda de una espátula. Los rebozamos primero en harina (tamizada) y luego en huevo batido, y los freímos en abundante aceite (mejor de girasol, que es de sabor suave).

Vamos colocando la leche frita sobre papel de cocina para que absorba el exceso de aceite, y espolvoreamos con canela.

Se puede tomar fría o caliente.



Si tenemos tiempo o hace frío y nos apetece estar un rato más en la cocina, en vez de maizena utilizaremos harina de trigo (60 g por litro), y la cocción una vez agregada ésta deberá prolongarse hasta al menos 30 minutos, removiendo constantemente para que no se pegue.

Otra variante de la leche frita es aquella a la que se le añaden dos yemas de huevo por litro de leche, pero yo siempre he hecho esta receta y de momento, con ella me quedo.

Casi guacamole

Ensalada cremosa de aguacate maduro. Para acompañar todo tipo de platos, bocadillos e incluso nachos.



INGREDIENTES

2 aguacates maduros.
2 tomates maduros pelados.
Media cebolla o cebolleta.
Sal, aceite, zumo de limón y vinagre.

Extraer la pulpa de los aguacates y cortar en trozos de no más de un centímetro de lado, exprimir medio limón por encima y remover para que no se oxide. Trocear del mismo tamaño el tomate pelado. Picar la cebolla lo más fina posible y mezclar los tres vegetales.

Aliñar con sal y aceite, y opcionalmente, un chorrito de vinagre (como ya hemos añadido el zumo de limón al principio no es absolutamente necesario, pero un buen vinagre, balsámico de Módena o de jerez, le da un toque especial).

Remover bien, cuidando de no machacar demasiado los trozos, pero sí dejando que el aguacate se deshaga un poco y se mezcle con el aliño.

También se le puede añadir pimiento.

Cumpleaños dulce.

Mi suegra, una maestra en los fogones y las agujas, me ha regalado momentos dulces para disfrutar la semana de mis 32. Galletas con chocolate y crema de limón (Lemon curd). Los lazos y puntillas también los hizo ella. En el pack venía un perfume pero hasta que los ordenadores no traigan un dispositivo de feromonas no podremos disfrutar de ellos.



Receta del Lemon Curd que encontré por la red, Helena podrá confirmar si se parece al que hizo ella:

INGREDIENTES
6 yemas o 2 huevos y 3 yemas
1 taza de azúcar (200gramos)
Media taza de Jugo de limón (125cc.)
Ralladura de 2 limones
110gramos de mantequilla


Batimos las yemas con el azúcar un poco, solo hasta que cambie de color las yemas.
Agregamos el jugo y la ralladura de limón.
Cocinamos a baño maría revolviendo en forma de ocho hasta que esté espesa y la espuma haya desaparecido.

No dejar que hierva solo llegar a 85º porque de lo contrario se cortaría la preparación.

Se retira y se cuela pasándolo por un colador chino para que la crema quede sin impurezas.

Agregamos la mantequilla bien fría de a pequeños cubos y de a poco mezclando bien hasta que se forme una preparación homogénea.

Se deja que tome temperatura ambiente y se cubre la superficie con papel transparente (nailon) (Esto se hace para que no se forme una capa seca por encima) y se lleva a la heladera.

Se emplea para rellenar tartas o tarteletas o tortas o formar copas junto con frutas y restos de bizcochuelo humedecidos.

lunes, 25 de enero de 2010

Tiramisú

Podemos leer en la wikipedia que el origen de este postre italiano está lleno de controversia. De lo que no hay ninguna duda es de lo buenisísimo que está. A la receta convencional yo le he añadido gelatina para ayudar a que la crema quede consistente, pero podeis eliminarla de vuestros apuntes si lo preferís. Tampoco he embebido mucho los bizcochos de café porque prefiero que predomine el sabor del queso, pero la cantidad de cafeína y alcohol va a vuestro gusto.



INGREDIENTES (para 10 personas)

3 huevos.
8 cucharadas de azúcar.
250 g de queso mascarpone.
100 g de nata montada.
Una taza de café.
Media taza de licor fuerte.
Un paquete de bizcochos de soletilla.
4 hojas de gelatina.
Cacao en polvo.

Ponemos a remojar las hojas de gelatina.

Separamos las claras de las yemas.

Con las varillas, batimos las yemas con el azúcar hasta obtener una mezcla espumosa.

En otro recipiente, montamos las claras a punto de nieve.

Calentamos un poco de nata líquida o leche y disolvemos en ella las hojas de gelatina ya hidratadas y escurridas. Lo añadimos a las yemas azucaradas. Rápidamente añadimos el queso y mezclamos, sin batir. Agregamos también la nata montada y mezclamos con una espátula sin batir. También de este modo mezclaremos las claras a punto de nieve. Teniendo mucho cuidado de no batir para que no se bajen. Reservamos.

En una fuente baja, colocamos una capa de bizcochos de soletilla bañados en el café azucarado y el licor. Una vez cubierto el fondo, napeamos con la mezcla de queso y huevos. Sobre ella distribuímos otra capa de bizcochos empapados, y rematamos con la mezcla de queso sobrante. Podemos decorar con cacao en polvo, o cualquier derivado chocolateado (fideos, trocitos... etc.)



¡ Un Truquillo!
El tiramisú se puede comer inmediantamente, pero estará mucho más rico si se deja preparado del día anterior, e incluso si se congela durante toda una noche y se descongela antes de consumirlo al día siguiente.

Judías pintas estofadas

Otra receta íntegramente vegetal y explicada en detalle para aquell@s que todavía no se han acostumbrado a andar entre los fogones, en concreto una que me lo ha pedido. Además con este plato, conseguimos una dosis completa de aminoácidos esenciales: El arroz los contiene todos menos uno, la lisina, precisamente la cual tienen en abundancia las legumbres. Acabo de leer en la red que el aporte proteico de esta combinación de alimentos aporta un equilibrio mejor y de mayor calidad biológica que cualquier fuente animal. ¡Así que a cocinar fabas todos!




INGREDIENTES (Para dos personas)

160 g. de judías pintas secas.
Una cebolla grande.
Dos zanahorias.
Ajo picado (un diente si es grande o dos si son pequeños).
100 ml de vino blanco para cocinar.
100 g de arroz bomba.
Aceite de oliva.
Pimentón.
Sal.
Una hoja de laurel.

Dejamos las judías a remojo desde la víspera.

Picamos la cebolla y el ajo y lo sofreímos todo en un chorrito de aceite y a fuego lento. Cuando comience a dorarse añadimos una cucharadita de pimentón (picante o dulce según el gusto del consumidor) y lo mantenemos unos segundos a fuego antes de añadir el vino.

En medio minuto, cuando se haya evaporado el alcohol, añadimos las judías y las zanahorias cortadas en dados, y añadimos agua hasta aproximadamente un par de dedos por encima de las judías. Agregamos la hoja de laurel y un pellizco de sal. Subimos el fuego hasta que entre en ebullición, y entonces lo bajamos al mínimo posible sin que deje de hervir lentamente.

Aproximadamente media hora después comprobamos el punto de cocción de las judías, que dependerá mucho del tipo de éstas, y si ya están tiernas, es el momento de añadir el arroz. Deben de quedar caldosas pero no demasiado, con el líquido espeso por los almidones que se soltarán durante la cocción. Así que si vemos que nos quedamos cortos de agua siempre podemos añadir un poco más a mitad de camino y en el caso contrario, retirar líquido con el cucharón.

A partir de ahora sólo quedan 15 minutos de cocina. Así que id poniendo la mesa que ¡Este plato hay que comerlo calentito!

martes, 24 de noviembre de 2009

Tarta de calabaza

Llegan un poco tarde mis recetas de calabaza...

Las medidas en esta receta están en tazas. Recordemos que para las medidas americanas, una taza es un recipiente de 250 ml.



INGREDIENTES (Para un molde redondo de 28 cm)

Masa quebrada dulce La cantidad indicada en la receta llega de sobra para la tarta.
500 gramos de calabaza cocida (2o minutos aprox), escurrida y machacada.
3/4 de taza de azúcar.
1/3 de taza de nata líquida.
2 huevos.
1 cucharada de canela molida y otra de jengibre seco molido.



Extendemos la masa quebrada sobre el molde bajo para tartas (utilizando un rodillo de cocina enharinado, o aplastándola directamente con las manos sobre el molde). Una vez hecho esto, cubrimos la masa con papel de aluminio o parafinado y colocamos algún peso sobre él para que la masa no se levante en el horno. Podemos usar legumbres o arroz, pero debemos tener en cuenta que éstas no valdrán para cocinarlas después. Lo normal es tener apartado medio kilo de habas o arroz que siempre usaremos para este propósito.
Metemos de esta manera la base de la tarta al horno precalentado, unos 15 minutos a 180º, tras lo cual retiramos el peso y seguimos horneando hasta que se dore muy ligeramente.(Otros diez minutos aproximadamente). Si los bordes se tuestan demasiado podemos taparlos con papel de aluminio.


Mientras tanto machacamos la calabaza con un tenedor, aunque si preferimos un relleno más homogéneo podemos batirlo todo en la batidora, y lo mezclamos con la nata, los huevos, el azúcar y las especias. Extendemos el relleno sobre la base una vez cocida, y volvemos a hornear hasta que cuaje, esta vez a 160º. El tiempo aproximado son unos 40 minutos.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Crema de calabacín amarillo y zanahoria

El calabacín salió amarillo por algún cruce espontáneo entre variedades que tuve en el huerto. Vale perfectamente uno verde, aunque el color de la crema será diferente.



INGREDIENTES (Para dos personas)

Un calabacín.
Una cebolla.
Dos dientes de ajo.
Dos zanahorias.
Una patata.
Un chorro de aceite de oliva.
Pimentón.
75 ml de nata líquida.
Sal y pimienta.

Cocemos en abundante agua salada el calabacín lavado (y pelado si queremos), las zanahorias y la patata. Aproximadamente serán veinte minutos, como orientación pincharemos la patata. Si el tenedor se hunde fácilmente, ya podemos retirar la olla del fuego. Escurrimos, reservando el agua de cocción para añadir a la crema si al triturar resultase demasiado espesa.

Mientras tanto habremos pochado la cebolla y el ajo en un chorro de aceite de oliva, añadiendo un poco de sal para que el cocinado sea más rápido.

Echamos la cebolla y el ajo pochados sobre las verduras cocidas, agregamos la nata y trituramos con la batidora. Vamos añadiendo agua de cocer las verduras y batiendo hasta obtener la textura deseada. Probamos y corregimos de sal, añadiendo también una pizca de pimienta si queremos.

Servimos con un hilo de aceite de oliva virgen por encima y un poco de pimentón de la vera (Por ir crudo, conviene que el pimentón sea de buena calidad).