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viernes, 2 de diciembre de 2011

Las judías con chorizo de mi abuela

Hoy granizó gran parte de la mañana, y ya sólo ver una cazuela de barro con un guiso dentro parece que calienta el corazón. Una receta humilde que me recuerda a la cocina de carbón de mi abuela ¡Casi puedo oler el humo!





INGREDIENTES (para cuatro personas)

Una cebolla grande
Dos dientes de ajo.
Dos patatas medianas.
Un manojo de judías verdes planas.
Un chorizo, a ser posible curado y ahumado.
Una cucharada de pimentón.
Cuatro cucharadas de aceite de oliva.
Medio vaso de vino blanco.
Una pizca de sal.


Lavar bien las vainas, cortarles los extremos y retirar los hilos en caso de que hiciera falta. Trocear. Poner a hervir en agua con sal.

En otra olla, sofreír la cebolla y el ajo picados muy finamente, en el aceite de oliva, a fuego medio. Mientras, le quitamos la piel al chorizo y desmenuzamos o picamos en rodajas, como más nos guste. Lo añadimos al sofrito junto a la cucharada de pimentón y vamos dando vueltas. Pelamos y cortamos las patatas de manera quebrada; dejando que la última sección de cada corte se tronche. Al quedar la patata "rota" en vez de cortada en un tajo limpio, se deshará un poco con la cocción y esto hará que se espese la salsa.
Las añadimos al sofrito con chorizo y subimos el fuego para darle un golpe de calor y añadir el vino sin dejar de remover.

Sólo nos queda agregar las judías que ya estarán medio cocidas, con parte del agua que hemos utilizado para cocerlas. No toda, sólo la suficiente para apenas cubrir el resto de los ingredientes.

Dejar cocinar a fuego lento hasta que estén listas las patatas. Rectificar de sal si es necesario.

SI la salsa nos gusta más espesa, podemos añadir un poco de pan rallado y dejar cocinar unos minutos más.

sábado, 29 de octubre de 2011

Pollo al curry

Una receta fácil de sabor muy característico que nos dejará la casa impregnada de aromas exóticos.



INGREDIENTES(Para 4 personas)

Dos pechugas de pollo limpias y en trozos de bocado.
Dos dientes de ajo picados o machacados.
Dos cebollas picadas en trozos lo más pequeños posible.
Aceite de oliva.
75 ml. de nata para cocinar.
100 ml. de caldo de verduras, pollo o en último caso, agua.
Una pizca de sal.
Una cucharada de postre de la mezcla de especias denominada curry.


Calentamos una sartén con el fondo pintado de aceite y a fuego fuerte procedemos a sellar los trozos de pollo. No los hacemos del todo, simplemente tiene que cocinarse la parte exterior quedando crudos por dentro. No hace falta cocinarlos más porque luego hervirán un momento con la salsa y si nos pasamos quedarían secos. Reservamos el pollo.

En la misma sartén y con un chorrito de aceite de oliva sofreímos la cebolla a fuego lento, hasta que se dore. Al llevar tanta cebolla es importante que la sofriamos bien, a fuego lento y durante mucho rato, porque si la hacemos a toda prisa luego nos repetirá.

Añadimos el ajo y la sal y sofreímos un rato más. Añadimos el vino blanco, la nata, el caldo , las especias, y dejamos reducir. Si nos gusta picante podemos añadir un poco de pimentón picante o pimienta negra.

Cuando los líquidos hayan reducido y todos los ingredientes se hayan integrado hasta formar una crema, añadimos los trozos de pollo y dejamos cocinar un par de minutos más. Servimos inmediatamente, yo aconsejo acompañarlo de un buen arroz blanco.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Carrilleras de ternera gallega estofadas con champiñones enteros.

Estofado, palabra que viene del francés etoufeér (Asfixiado) es un guiso cocinado en una olla con tapa que evita que se evaporen los líquidos del mismo, permitiendo así conservar todos los aromas de los ingredientes. Se suelen estofar carnes con verduras agregándoles algún vino. Dicen los entendidos que cuanto más lento es el estofado, más sabroso está el guiso. Las carrilleras de hoy han estado en la olla dos horas y media, y se podían cortar con el tenedor tanto a favor como en contra de las hebras. Más tierno imposible.



INGREDIENTES para dos personas.

Una carrillera de ternera gallega.
Una cebolla.
Medio puerro.
Un diente de ajo.
Un tomate pequeño.
Un trozo de pimiento verde.
Una taza de guisantes.
Una docena de champiñones frescos enteros.
Una zanahoria.
200 ml de vino blanco (puede ser tinto, en este caso la salsa quedará más oscura).
Aceite de oliva, sal, pimienta, pimentón.

No me he querido exceder con los condimentos para no enmascarar el sabor de esta carne, que no es muy fuerte.

Comenzamos sellando la carne limpia de grasas e impurezas, partida en dos trozos. Par a ello la freímos en un fondo de aceite de oliva en la misma olla donde vayamos a hacer el estofado. Cuando esté dorada por todos lados reservamos la carne y en el mismo aceite añadimos algunas de las verduras picadas finamente: La cebolla, el pimiento, el puerro, y el ajo. Removemos para que todo se engrase y dejamos pochar. Cuando ocupen la mitad de su volumen en crudo, añadimos una cucharita de pimentón y removemos bien. Volvemos a colocar la carne, y agregamos el tomate pelado y cortado en dados, los champiñones, la zanahoria pelada y cortada en rodajas medianamente gruesas, salpimentamos y cubrimos con agua hasta que no sobresalga nada de carne.

Dejamos cocer a fuego lento, el mínimo posible para que hierva con la tapa puesta, y dejamos cocinarse dos horas, vigilando que no se quede sin agua (aunque la tapa esté cerrada siempre se escapa algo de vapor).

Cuando la carne ya esté tierna, retiramos las piezas, los champiñones y las zanahorias, y trituramos la salsa con el resto de las verduras. Si la salsa ha quedado demasiado líquida, podemos hacer un majado con pan duro, pan tostado o incluso picos o regañas. Las trituramos bien en el mortero, añadiendo un poco de líquido del guiso, y mezclamos bien en la olla. Añadimos también los champiñones, zanahorias, carne, y los guisantes frescos. Dejamos cocer otros 15 o 20 minutos y servimos.

En este caso Yo lo he acompañado de unos grelos cocidos, que aquí en Galicia estamos en temporada, y unas patatas fritas, que con la salsita ¡Estaban de vicio!