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lunes, 16 de abril de 2012

Lemon curd (Crema inglesa de limón y mantequilla)

Para untar, para rellenar, para regalar, para pecar...



Con estos ingredientes más o menos se obtiene una cantidad ideal para guardar en un bote de 250 ml. Yo lo hago en poca cantidad pero podéis hacer más duplicando o triplicando los ingredientes.

INGREDIENTES

Dos huevos.
La ralladura de un limón.
75 g. de azúcar.
50 g. de zumo de limón.
50 g. de mantequilla a temperatura ambiente.

Mezclamos todos los ingredientes en la trituradora y obtendremos un líquido grumoso con aspecto de cortado, no pasa nada, los grumos son los trozos de mantequilla, se disolverán en cuanto reciban un poco de calor. Lo ponemos al baño maría y vamos removiendo con las varillas de repostería. Primero se derretirá la mantequilla y el aspecto de la mezcla será ya homogéneo. Al poco tiempo empezará a cuajar. Removemos sin parar hasta que la consistencia sea tan espesa que la varilla deje rastro al remover.

Retiramos del fuego y dejamos enfriar. Conservaremos en el frigorífico.

lunes, 19 de marzo de 2012

Puerros a la crema de queso de Valdeón

El queso de Valdeón es un aromático y algo picante queso azul producido en las montañas de León. Estando de excursión por Las Medulas probamos este plato en un restaurante de la zona y nos compramos la crema de queso sólo para hacerlo en casa. Se comercializa en tarros bajo la marca Garganta del Cares y es sólo para paladares amantes de los sabores fuertes. En su lugar pueden utilizarse unos trocitos de cualquier queso azul.



INGREDIENTES

Puerros tiernos y sin dureza central.
Queso tierno.
Queso azul o crema de queso Valdeón.
Un pellizco de sal.



La elaboración es tan sencilla...

Cocemos los puerros en abundante agua salada hasta que estén tiernos.

Los escurrimos y colocamos en recipientes de barro o material que pueda ir al horno.

Cubrimos con el queso tierno y unos trocitos de queso azul o una cucharadita de crema de queso Valdeón.

Metemos al horno a 200 grados hasta que la superficie esté dorada.

Este post ha sido redactado según el

Código de Confianza C0C

lunes, 12 de marzo de 2012

Tarta de chocolate II (Sin gluten)

Esta tarta está realmente buenísima. Cualquier otra descripción sobra, así que vamos con la receta.



INGREDIENTES:

180 g. chocolate negro.(70% cacao)
25 g. mantequilla
6 huevos
25 g. de azúcar glass.

Fideos de chocolate para decorar( o virutas, o almendras, o tiras de naranja confitada, o...)



Separamos las claras de las yemas en cuencos diferentes. Ponemos al baño maría el chocolate y la mantequilla y mientras tanto batimos las yemas con 15 g. de azúcar glass hasta obtener una mezcla espumosa y blanquecina.

Montamos las claras a punto de nieve (si tenemos un poco de cremor tártaro podemos usarlo para que queden más firmes). Añadimos el azúcar glass restante (10 gramos) y seguimos batiendo hasta integrar.

Mezclamos el chocolate y la mantequilla, que ya estarán derretidos, con las yemas batidas. Añadimos un poco de merengue (al principio la mezcla estará muy espesa). Mezclamos el resto de las claras procurando no batir, con movimientos de abajo a arriba, hasta tener una mezcla homogénea.

Reservaremos un cuarto de la masa en la nevera, cubierta con un papel film pegado a la superficie, para que no se reseque. La otra mitad la horneamos a 170 Cº 15/20 minutos. Tiene que quedar cuajada pero no reseca, es preferible que se quede algo cruda por el centro. Ahí ya entra vuestra pericia con el horno.

Sacamos del horno y dejamos enfriar completamente antes de cubrir con la mezcla que tenemos reservada en la nevera. Como es una masa sin harina, puede tomarse cruda. Es prácticamente una mousse (Sin gelatinas), y la base de la tarta, una mousse al horno.

Decoramos con nuestro ingrediente favorito y guardamos en la nevera hasta el momento de servir.

martes, 6 de marzo de 2012

Bizcocho de maíz, manzana y zanahoria.

Inspirándome en la famosa Torta de Guitiriz, este bizcocho de maíz es algo más ligero y húmedo gracias a la fruta rallada. No se hace con harina fina de maíz, (fécula), que es la que podemos encontrar bajo grandes marcas como Maizena. Tampoco es la harina de maíz precocida que se utiliza para hacer las famosas arepas (Por ejemplo la marca P.A.N.). Esta harina de maíz es la resultante de moler los granos enteros. Es relativamente fácil de encontrar en Asturias y Galicia, quizá sea más difícil de ver en el resto de la península.



INGREDIENTES:

Una medida es el volumen de una taza de 200 ml.


Dos zanahorias ralladas.
Una manzana rallada.
Una medida de harina de trigo.
Media medida de harina de maíz.
Un tercio de medida de azúcar.
Un tercio de medida de leche.
Dos huevos.
Un cuarto de medida de aceite de girasol.
Un sobre de levadura química.
Media cucharadita de canela en polvo.
Media cucharadita de cardamomo en polvo.
La ralladura de una naranja.



Es tan fácil como encender el horno para que vaya precalentando a 170 Cº, mezclar todos los ingredientes en un bol...




Embadurnar un molde de cake con aceite o forrarlo con papel vegetal para horno y hornear durante una hora aproximadamente. Al maíz le viene bien hacerse a baja temperatura y necesita bastante tiempo.



Napeado con chocolate resulta una combinación exquisita.

lunes, 9 de enero de 2012

Petit-choux

Los reyes magos me han traído una estupenda manga pastelera, y la he estrenado con estos petit-choux que hoy traigo para vosotros. Es una receta un poco laboriosa pero como siempre yo me las apaño para hacerlo todo más fácil...Pasad y leed...


INGREDIENTES (Para unas 24 unidades)

125 ml de leche.
125 ml. de agua.
90 g. de mantequilla.
180 g. de harina.
Un pellizco de sal.
4 huevos.

Ponemos a hervir la leche, el agua, la mantequilla y la sal, hasta que la mantequilla se derrita por completo. Entonces volcamos toda la harina de un golpe (como cuando hacemos churros) y removemos con fuerza hasta que la masa se despegue de las paredes formando una bola. Retiramos a una fuente y dejamos templar.

A continuación viene el paso más engorroso de todo el proceso, y es integrar los huevos en la masa cocida. Lo haremos de uno en uno porque de golpe es todavía más difícil, la mezcla no absorbe el huevo fácilmente, si no que se convierte en algo así como un montón de trocitos de masa lubricados por huevo. Hay que ser constante y paciente e ir aplastando los pedazos con una cuchara de palo hasta que todo quede perfectamente homogéneo, y cuando lo hayas conseguido, añadir otro huevo y seguir así hasta terminar con los cuatro. O... quizá... y ahí va mi truco: Si tienes las manos muy limpias, que para cocinar es requisito indispensable (o unos guantes de látex) y tan poca paciencia como yo, puedes meter las manos en la masa y estrujarla dentro de los puños. Es increíble lo rápido que se avanza con este método. Coges un puñado, lo aprietas dejando que salga entre los dedos, coges otra vez... en un minuto tienes la masa perfectamente lisa, homogénea y perfecta. Lo peor de " mi manera" es limpiarte las manos después aprovechando todo lo que se te ha quedado pegado. ¡Con lo que me gusta a mí trabajar con las manos!



Una vez lista la pasta para los petit-choux, sólo queda poner a calentar el horno a 220 Cº y formarlos sobre un papel vegetal sobre la bandeja del horno.(Yo usé diferentes boquillas porque lo que quería en realidad era estrenar la manga pastelera). Si te gustan redonditos, puedes colocarlos cucharada a cucharada.

Los hornearemos cerca de 20 minutos a 220 grados, cuidando de que no se quemen los picos que se hayan formado si los has hecho con manga (puedes aplastarlos con el dedo antes de meterlos en el horno, para que queden menos puntiagudos).

Es importante no abrir la puerta del horno durante la cocción, porque si se desinflan estará todo el trabajo perdido.



Una vez dorados e inflados, dejaremos enfriar y los rellenamos de lo que más nos guste (estarán huecos por dentro). Hoy los he hecho de crema pastelera y los he decorado con azúcar glasé y canela en polvo.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Buñuelos de espinacas.

Uno de los primeros platos que nos pone la abuela del Señor Amarenas los domingos.¡Riquísimos! Con estas cantidades saldrán apróximadamente tres docenas de buñuelos.



INGREDIENTES
Unos 300 gramos de espinacas frescas o 200 de espinacas hervidas y escurridas.
2 huevos.
120 gr. de harina de trigo.
Un pellizco de sal.
Un poco de ajo en polvo(opcional)
100 ml. de leche.
Una cucharada de te de levadura química.

Aceite de oliva para freír.

Hervimos cinco minutos las espinacas troceadas en abundante agua salada y escurrimos bien. ¡Parece imposible lo que menguan!

En un bol batimos los huevos. Añadimos el resto de los ingredientes menos las espinacas, batiendo enérgicamente. Podemos dejar reposar un rato y volver a batir, así se desharán mejor los grumos. Cuando tengamos una crema fina y lisa podemos añadir las espinacas cocidas y BIEN escurridas. Si queremos unos buñuelos más redondeados, la verdura ha de estar más picada. A mí me gusta notar la espinaca así que van casi enteras, y es la razón de las formas rocambolescas de los buñuelos de la foto, con los tallos disparándose para aquí y para allá.

Mezclamos bien la verdura con la masa y ponemos a calentar aceite en una sartén o cazo hondos. Es importante que haya suficiente aceite para que al freírlos floten, y así quedará un dorado homogéneo, mientras que si tocasen el fondo quedarían de forma aplastada y más dorados por las partes que rozan la sartén.

El aceite ha de estar a temperatura media, que no humee en ningún momento. Vamos vertiendo cucharada a cucharada la masa de buñuelos con espinacas con delicadeza. Al principio se hundirá pero saldrán a flote en unos segundos. Vamos dándoles la vuelta hasta que estén bien fritos, sin pasarnos con la temperatura del aceite (muy importante, o quedarán crudos por dentro además de degradar innecesariamente un aceite que se puede reutilizar).

Vamos retirando los buñuelos a un plato con papel de cocina para que absorba el exceso de aceite, y serviremos calientes, recién hechos.

domingo, 30 de octubre de 2011

Berlinas glaseadas (Donuts clásicos)

¡El secreto de la glasa de los donuts!. No podía ser otra cosa, todo lo rico lleva grasa y azúcar, y esto no iba a ser menos: mantequilla y azúcar.
Yo los hice en la panificadora, pero con un poco de paciencia se pueden amasar a mano también.



INGREDIENTES:

500 g. de harina.
100 g. de azúcar.
Una pizca de sal.
Un huevo.
Una cucharadita (de las de café) de cardamomo en polvo.
La ralladura de una naranja.
25 g. de levadura fresca prensada.
200 ml de leche.
50 g. de mantequilla.

Para la glasa, mantequilla y azúcar glass.


Añadimos todos los ingredientes menos la mantequilla en la panificadora, en el programa de amasado sin cocción, y la dejamos trabajar por nosotros. Diez minutos antes de que acabe de amasar (en el libro de instrucciones suele venir el tiempo de amasado de cada programa) añadimos la mantequilla a temperatura ambiente, en pequeños trozos.

Si lo hacemos a mano será un poco más trabajoso pero el sistema es el mismo: Mezclar todos los ingredientes secos en un bol, añadir el huevo batido y la leche y remover. Terminar amasando todo y cuando esté integrado, aplanar, colocar la mantequilla en el centro, envolver, y seguir amasando hasta que todo forme una masa lisa y que no se pegue a la encimera.

Dejar levar hasta que doble su volumen.

Desgasificar con unos pequeños golpes y con la ayuda del rodillo de cocina aplanar hasta un centímetro y medio de espesor, aproximadamente. Recortar los donuts con la ayuda de una taza o molde, y agujerear el centro con un tapón. Yo usé uno metálico de una botella de aceite que cortaba muy bien.

Dejamos reposar una hora aproximadamente y procedemos a freír en aceite de sabor neutro. Yo usé girasol pero también vale el de maíz u oliva suave.

Para freír las berlinas el aceite no puede estar muy caliente porque se dorarían demasiado rápido sin crecer mucho, pero tampoco frío porque se quedarían muy duros por fuera. Podéis hacer pruebas hasta alcanzar la temperatura ideal con recortes sobrantes, pero para que os hagáis una idea yo usé la potencia cuatro en un mando que tiene seis.

Una vez fritos los vamos dejando sobre papel de cocina para que absorban el excedente de aceite y se enfríen un poco.

Preparamos la glasa: En el microondas derretimos unas tres cucharadas de mantequilla, y cuando esté completamente fundida vamos añadiendo el azúcar lustre que admita hasta obtener una consistencia tipo leche condensada. Si nos quedan grumos no pasa nada: Si dejamos reposar y volvemos a batir desaparecerán sin problemas.

Con un pincel de cocina pintamos los donuts o berlinas y a disfrutar... ese día, porque al día siguiente, y aviso porque el que no avisa es un traidor, de que se ponen reblandurrios en apenas unas pocas horas. He probado a congelar unos cuantos recién hechos (sin glasa) para chocolatear más adelante, ya actualizaré con los resultados del experimento.

Actualización: Efectivamente al descongelar quedan como frescos, pero pasadas unas horas comienza el proceso de reblandecimiento.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Tarta de chocolate y nubes

¿Por qué los americanos le echan nubes al chocolate a la española? No lo sé, me habéis pillado. Pero el chocolate y las nubes (allí los llaman malvaviscos) hacen buena combinación, como muestra, esta tarta.



INGREDIENTES
85 g. de mantequilla.
225 de azúcar glass.
esencia de vainilla.
2 huevos batidos.
85 g. de chocolate negro troceado.
150 ml de leche.
175 g. de harina de fuerza.
Una cucharadita de levadura química.


Para la cobertura...

175 g de nubes (el color de la cobertura dependerá del color de las nubes)
1 cucharada de leche.
2 claras de huevo.
2 cucharaditas de azúcar glass.




Ponemos a fundir el chocolate al baño maría, cuando esté fundido añadimos la leche al chocolate y mezclamos bien. Dejamos enfriar un poco. Mientras tanto batimos la mantequilla con el azúcar glass y la vainilla, y vamos añadiendo el huevo poco a poco hasta integrar. Puede parecer que se corta pero esto se solucionará al añadir el resto de los ingredientes.

Mezclamos la mezcla de chocolate con la de mantequilla y huevos, y añadimos también la harina y la levadura. Integramos todos los ingredientes perfectamente y horneamos en un molde engrasado, a unos 160º, 50 minutos aproximadamente. Cuidamos de que no se dore en la superficie cubriendo el pastel con un papel de aluminio en cuanto veamos que se ha hecho costra en la superficie.

Desmoldamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.

Para la cobertura, tenemos que derretir las nubes con la ayuda de una cucharada de leche. Fuego lento y sin dejar de remover. Dejamos templar mientras montamos las claras a punto de nieve. Añadimos el azúcar indicado para la cobertura y batimos hasta obtener un merengue muy firme. (podemos usar ácido tartárico para ayudar en la tarea).

Sólo nos falta mezclar el merengue con los dulces de malvavisco derretidos y dejarlo reposar un ratito antes de cubrir el bizcocho (que ya deberá estar frío).

Yo lo he decorado con pipas recubiertas de chocolate pero cualquier adorno oscuro que contraste con la cobertura quedará muy bien.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Trenza de nueces con masa casi Challah en panificadora.



Decidida a hacer una trenza de brioche rellena de frutos secos me puse en la búsqueda de una masa que todavía no hubiese probado, y navegando navegando llegué a la página de Mari´s Cakes donde me encontré con un pan judío llamado Challah, parecido al brioche pero endulzado con miel, y me puse manos a la obra. Cambié un poco los ingredientes, la receta original la podéis encontrar aquí, y la que yo utilicé es la siguiente.



Los ingredientes para una trenza muy grande son:

550 g. de harina.
200 ml. de agua tibia.
4 cucharadas soperas de miel.
2 cucharadas soperas de azúcar.
1 cucharadita de sal.
25 g. de levadura fresca prensada.(un cubo)
3 huevos
60 g. de mantequilla a temperatura ambiente.

Para el relleno:
200 g de nueces picadas.
200 g de azúcar.
Un chorro de licor de anís.

Programamos la panificadora en el modo "masa", y añadimos todos los ingredientes de la masa menos la mantequilla, y procurando que la levadura no esté en contacto directo con la sal.

Dejamos hacer a la máquina hasta el último amasado, momento en el que añadiremos la mantequilla cortada en dados. Dejamos terminar el programa de levado y pasamos a formar la trenza.



Hacemos el relleno mezclando las nueces trituradas, el azúcar y el anís. Al principio parecerá muy seco pero en un rato se formará una pasta aromática y manejable.

En una superficie de trabajo limpia y enharinada, dividimos la masa en tres partes iguales y formamos unas planchas rectangulares de unos 20 por 40 cm. Si tenéis una cocina tan pequeña como la mía tendréis que hacerlas de una en una...

Sobre cada placa de masa extendemos muy bien una tercera parte del relleno, con la ayuda de una cuchara. Tiene que quedar una capa muy muy fina de frutos secos y cuanta más superficie cubra mejor.

Enrollamos cada una de las tres partes en sentido longitudinal para formar tres brazos de gitano muy largos.



A continuación con un cuchillo afilado hacemos cortes longitudinales en cada uno de los rollos, de manera que asome el relleno. Yo hice 4 cortes en cada parte.

Ahora viene lo cuidadoso. Trasladamos las tiras a una bandeja de horno cubierta con papel sulfurizado (cuidado que no se nos deshagan) y las trenzamos. En los extremos doblaremos la masa hacia debajo de la trenza para que queden unos rematese más estéticos.

Pintamos con huevo batido y al horno. El tiempo depende de vuestro horno, yo la he tenido una hora a 170º, cubriéndola con una hoja de papel de aluminio hacia el cuarto de hora de horneado, momento en el que ya se había formado una corteza superior que me permitía colocárselo por encima sin que se pegase a la trenza.

En la siguiente foto de un trozo de la trenza abierto con los dedos (sin cuchillo) se puede apreciar la dirección del alveolado cruzándose en la intersección de dos rollos.

jueves, 23 de junio de 2011

Yogures de vainilla con compota de picotas (Yogurtera)

Retomamos el trabajo en el blog después de una gran pausa por motivos personales (festivos), con una receta sencilla y uno de mis autoregalos de boda: Una yogurtera. Parece mentira lo fácil que es hacer yogures en casa con este baratísimo electrodoméstico. No sé si ahorraremos mucho en la elaboración de nuestros yogures, pero lo que es seguro es que sí lo haremos en envases plásticos que por lo visto en no todas las ciudades reciclan como se debería.



Como estamos en época de cerezas, me animé a hacer una compota de picotas para estos yogures.

INGREDIENTES

200 g. de picotas lavadas.
4 cuchardas de azúcar. (cantidad orientativa, depende de lo golosos que seamos)
Unas gotas de esencia de vainilla.
750 ml. de leche desnatada.
Un yogur natural.
Dos hojas de gelatina neutra.

El día anterior a la elaboración de los yogures, hacemos la compota. Deshuesamos las picotas y las ponemos a calentar en un cazo con dos cucharada de azúcar. A los cinco minutos de hervir, que ya habrán soltado un montón de jugo, añadimos la gelatina que habremos puesto a hidratar previamente, y la disolveremos muy bien con la ayuda de una cuchara de madera. Se puede cocinar más, pero personalmente creo que a las cerezas no les sienta muy bien la cocción, pierden el sabor.
Retiramos del fuego y repartimos en las tarrinas de cristal de los yogures. Podemos llenar más o menos el vaso según nos guste. Dejaremos enfriar a temperatura ambiente y luego meteremos en frigorífico para que cuaje la gelatina.



Al día siguiente pondremos a fermentar el yogur. Calentamos ligeramente la leche y le añadimos azúcar al gusto (Yo calculé una cucharada de postre por yogur). Removemos hasta que se disuelva. Dejamos enfriar al menos a 40 grados pues es la temperatura óptima para que el yogur fermente y reservamos. Batimos el yogur (comprado o de una tanda anterior de yogures caseros) con la esencia de vainilla hasta obtener una crema fina y sin grumos, y vamos añadiendo leche poco a poco hasta completar los 750 ml. Repartimos en los vasitos de yogur con cuidado de no deshacer la compota/gelatina de cerezas, y metemos en la yogurtera unas 12 horas.

Cuando estén cuajados dejamos enfriar a temperatura ambiente antes de meter en la nevera, y después refrigeramos. Al cabo de un día de frío estarán más cremosos.

viernes, 22 de abril de 2011

Bizcocho de las Carmelitas descalzas de Sevilla

La receta de hoy es una de esas con solera. No sé cuándo habrá comenzado la cadena, pero para hacer este bizcocho alguien tiene que pasarte una porción de masa madre cuyo origen en teoría es el convento de las Carmelitas descalzas de Sevilla y desde allí ha ido pasando de mano en mano, creciendo y multiplicándose en nuestros hogares, en símbolo de la salud y la suerte que te desean quienes te dan esta porción junto con la receta.

Gracias a Iria, del blog "Charlas de café" que ha sido la que ha hecho que llegara a mis manos un botecito burbujeante de masa madre.



El resultado es un bizcocho muy sabroso y aromático, húmedo y algo compacto, que dura muchísimos días como el primero. La masa madre en teoría no puede volver de las personas a las que se las diste, así que tendré que esperar a que de un par de vueltas por la ciudad y vuelva a mí, porque desde luego, repetiría la receta.

INSTRUCCIONES para un bizcocho de 24 porciones, se pueden reducir a la mitad para una torta de tamaño más manejable.


1 DIA. Se vierte el contenido del vaso entregado en un recipiente mayor y se añade un vaso de azúcar y otro de harina (no se mezcla).

2 DIA. Se mezcla con una cuchara.

3 DIA. No se toca.

4 DIA. No se toca.

5 DIA. Se le añade un vaso de azúcar, otro de leche y otro de harina. No se mezcla.

6 DIA. Se mezcla todo bien con una cuchara.

7 DIA. No se toca.

8 DIA. No se toca. El fermento tendrá más o menos este aspecto...



9 DIA. No se toca.

10 DIA. Se apartan de la masa tres vasos que se entregan a tres personas a las que les desees suerte y salud.

Al resto de la masa se le añade:

2 vasos de harina

1 vaso de aceite de girasol

1 vaso de leche

1 vaso de nueces y/o almendras picadas

1 sobre de levadura

2 huevos enteros

1 manzana troceada

1 pizca de sal

1 pizca de vainilla

1 pizca de canela

Se mezcla todo y se mete en el horno a 180º durante 30 o 40 minutos.



Para dar un aspecto más atractivo a la parte superior se puede espolvorear con azúcar glass una vez frío el bizcocho, o con azúcar blanca y trozos de manzana antes del horneado. De esta manera quedará una capa crocante en la parte superior.

Os dejo un vídeo de una misa de las Carmelitas descalzas de Sevilla para que cuando le deis el primer mordisco os sintáis todavía más en la gloria... si esto es posible, claro...

domingo, 20 de marzo de 2011

Savarín de coco con fresas y nata

El savarín o "Babá" no es más que un bizcocho de masa fermentada empapado en un almíbar generalmente alcohólico, que se hornea con forma de corona y cuyo centro se rellena con frutas y nata o chantilly.



INGREDIENTES
20 g. de levadura prensada.
350 g. de harina de trigo.
100 ml de leche templada.
4 huevos.
40 g. de azúcar.
esencia de vainilla y sal.
100 g de mantequilla o margarina.

Para el almíbar necesitaremos medio litro de agua, 200 ml de ron de coco (Malibú en este caso), 50 ml de vino blanco y 200 g de azúcar.

Fresas y nata montada.



Tamizamos la harina en una fuente profunda, y hacemos un hoyo en el centro. Ahí verteremos la leche templada y desharemos en ella la levadura prensada, mezclando un poco de harina de los bordes del volcán. Dejaremos fermentar esta mezcla unos 20 minutos hasta que veamos que la superficie tenga burbujas saliendo a flote.

Batimos los huevos con el azúcar, la esencia de vainilla y una pizca de sal, agregamos la mantequilla derretida, y añadimos esta mezcla al bol de la harina y el fermento. Mezclamos bien todos los ingredientes ya juntos, lo que nos dará como resultado una masa bastante fluída, y la dejamos fermentar otros 20 minutos.



Echaremos la masa semifermentada en un molde para savarín (una corona de silicona o metal) previamente engrasada, cuidando de no llenarla más de la mitad de su capacidad, y dejamos terminar de fermentar una hora más, o hasta que suba y doble su volumen.

Hornearemos 40 minutos a 200 grados, cuidando de que no se queme cubriendo el molde con un papel de aluminio si es necesario. El bizcocho quedará mucho más bonito si no lo dejáis tostar tanto como el mío, quizá 30 minutos sean bastante. Para este punto en concreto nos vendría bien conocer ya el molde y nuestro horno de preparaciones anteriores, yo era la primera vez que usaba la corona para este tipo de masas.

Una vez cocido lo dejaremos enfriar sobre una rejilla mientras preparamos el almíbar:

Hervimos el agua, los licores y el azúcar unos minutos, y lo vertemos en una bandeja alta donde quepa nuestro savarín. Lo introducimos (ya desmoldado, claro) en el líquido y dejamos que lo absorba lentamente. Este proceso puede llevar toda una noche.

Cuando esté completamente empapado, lo colocamos en la bandeja de servir y rellenamos con las fresas cortadas en dados y la nata montada. Si el postre no se va a comer en el día, recomiendo montar la nata con una pizca de ácido ascórbico (estabilizante) para que se mantenga firme más tiempo.

Si queremos darle un aspecto brillante a nuestro savarín, podemos pintarlo con un almíbar espeso (misma cantidad de agua que de azúcar) o mermelada.

martes, 15 de febrero de 2011

Tarta de queso nevada

No me puedo creer que no haya subido ninguna receta de tarta de queso. ¡Si es mi favorita! Esta es una manera más de presentarla... Es una tarta pequeña, en casa sólo somos dos así que siempre las hago pequeñas para no estar toda la semana comiendo dulce. Contad con doblar o aumentar proporcionalmente las cantidades para moldes grandes.



INGREDIENTES (Para un molde desmontable alto de 18 cm)

Masa quebrada dulce,aromatizada con la ralladura de medio limón. Esta vez la he hecho en la panificadora (qué fácil, con lo laborioso que es hacerlo a mano). Sólo echar todos los ingredientes en la cubeta en el programa de amasado. Ir añadiendo cucharadas (de café) de agua hasta que todo amalgame. Lo que sobre se puede congelar bien envuelto en papel plástico transparente.

250 ml de nata para montar.
200 g. de queso de untar tipo Philadelphia.
Dos yemas de huevo.
4 hojas de gelatina neutra.
100 ml de leche.
100 g. de azúcar.

Azucar glass para decorar.



Primero haremos la base y la cubierta de la tarta. Una vez haya reposado la masa quebrada de limón, la extendemos con la ayuda de un rodillo de cocina hasta obtener un grosor de unos 3 o 4 milimetros. (yo lo hago siempre entre dos láminas de papel film transparente, así no hace falta enharinar la superficie ni el rodillo, y luego también es más fácil de manipular. Necesitaremos dos círculos del tamaño del fondo del molde donde haremos la tarta. Los colocamos en la bandeja del horno y uno de ellos lo cortamos en porciones del tamaño de ración, con un cuchillo afilado. Procuraremos hacer estos cortes con un cuchillo grande, presionando y levantando la hoja cuidadosamente,sin arrastrar, para que no se deforme el círculo. Cuanto más iguales queden las porciones, más estético será el resultado final. Este precortado lo hacemos para poder cortar la tarta una vez terminada sin que se deshaga o deforme, porque la masa quebrada en frío es dura y nos sería imposible atravesarla con el cuchillo sin aplastar el relleno.

Horneamos 10/15 minutos a 190 grados, hasta que empiece a dorarse, y dejamos enfriar sobre la bandeja, fuera del horno.



Para el relleno de queso:

Montamos la nata y reservamos. Hidratamos las hojas de gelatina.
Calentamos la leche y añadimos el azúcar hasta disolverlo por completo. Agregamos también las hojas de gelatina hidratadas y escurridas y removemos hasta hacerlas desaparecer. Apartamos del fuego.

Cuando esta mezcla se haya templado, añadimos el queso de untar y batimos bien. Comenzará a espesar al añadirle un ingrediente frío. Añadimos ahora las yemas de huevo y integramos bien. Mezclamos por último, y con cuidado, la nata montada, con movimientos envolventes, para que no se baje. La mezcla quedará con una textura parecida a una mousse.

Colocamos la base de masa quebrada en el fondo de un molde desmontable con el fondo y los lados cubiertos de papel encerado, y vertemos sobre ella la preparación anterior. Dejamos cuajar la gelatina en la nevera durante dos o tres horas. Cuanto más tiempo mejor.

Cuando vayamos a servir la tarta, asegurándonos de que ha cuajado por completo, desmoldamos en un plato o papel, y colocamos sobre ella las porciones de galleta formando una tapa completa. Espolvoreamos el azúcar glass con la ayuda de un colador y después trasladamos con mucho cuidado la tarta a la bandeja de servir.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Pastel de tres chocolates con Agar agar

Mi primer experimento con agar agar como gelificante. No un desastre (del todo).



Gracias a Kanela y Limón me he animado a probar el agar agar. No copio la receta porque he usado exactamente la que ella subió en su web. así que para verla tendreis que visitarla y lo siento por los que no conozcais aún su blog, porque la próxima hora y media os quedareis irremediablemente atrapados en un laberinto de delicias y manjares, sin poder despegaros de la silla del ordenador. El que avisa no es traidor.

Sólo hacer un añadido a esta riquísima receta: Yo no tenía agar agar en polvo, pero sí en fibras deshidratadas, que uso para las ensaladas. La manera de proceder debería de ser la misma que describe Kanela, pero tardan muchísimo en disolverse. La primera capa del pastel la hice agregando las hebras a la leche y dejándolo hervir bastante rato, y al colar el resultado ya mezclado con el chocolate, quedó un buen engrudo en el colador.

Para las siguientes capas lo que hice fue hidratar las hebras de agar agar toda la noche, hasta el día siguiente, usando 3 g. (de producto seco) para cada 500 ml de líquido. Añadí un gramo extra al de la receta original, que indica dos, por lo que pudiera quedar en el colador, tras la experiencia del día anterior. Y además, en vez de disolverlo directamente en la leche, lo deshice previamente en un fondo de agua hirviendo, a la que luego añadí el resto de los ingredientes. Estas capas quedaron considerablemente mejor que la primera, que resultó mucho más blanda y escurrió un montón de líquido que se puede apreciar en la foto.

El resultado es realmente espectacular, un postre muy ligero, que espero repetir más a menudo cuando lleguen los días calurosos del verano, que ya echo tantísimo de menos.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Risotto de berenjenas y algas.

Vaya con las algas, menudo cuerno de la abundancia. El alga wakame, en concreto, es muy rica en Calcio, además de en Potasio, Sodio,Yodo, Fósforo y Magnesio, y tiene muchas vitaminas A, B1, B2 y C. Todo eso sin apenas calorías, y concentrado en una textura única, crujiente y blandita a la vez. Una maravilla, vamos. (Si tenemos problemas de tiroides mejor no consumirla por su alto contenido en Yodo)



Mezclada con otros alimentos no destaca especialmente por su sabor. En este risotto si no llego a avisar en casa, cuela por cualquier verdura de hoja, sin duda alguna.

INGREDIENTES (para dos personas)

1 cebolla.
150 g. de arroz para risotto.
Una berenjena.
Dos ajos.
150 ml. de vino blanco.
Un litro de caldo ligero de verduras.
50 g de queso parmesano (mejor un trozo que el que viene en polvo).
1 chorrito de nata.
Sal, pimienta y perejil.
Aceite de oliva.
1 lata de 90 g. de alga Wakame en conserva. (Si las habeis comprado deshidratadas, seguid las instrucciones del fabricante).


Algas wakame

Para un buen risotto, es mejor seguir las recomendaciones que en su día colgué AQUÍ, son unas instrucciones paso a paso comunes a todas las recetas de risotto, y así hacer más cortas las explicaciones de cada uno en particular.

Ponemos a calentar el caldo de verduras.

Hacemos un sofrito con la cebolla y el ajo picaditos, en un buen chorro de aceite de oliva. Una vez pochadas estas verduras, añadimos la berenjena cortada en dados de un centímetro aproximadamente. Absorberá casi todo el aceite, porque la berenjena es como una esponja, así que no tengais el fuego muy alto o se quemará todo.
Dejamos hacerse unos minutillos y añadimos el arroz. Removemos bien, dejándolo tostarse un poco, y agregamos el vino blanco. Removemos bien con cuidado de no tener la cara muy encima o los vapores etílicos podrían hacernos ver la vida demasiado maravillosa y olvidarnos de seguir cocinando, jejejeje.

Pasados unos segundos removiendo el arroz y mezclándolo con las verduras a la vez que se tuesta, empezamos a añadir el caldo de verduras que ya estará caliente para no cortar la cocción del arroz. Vamos añadiendo caldo a medida que el cereal absorba todo el líquido y seguimos removiendo siempre, sin prisa pero sin pausa. A los diez minutos aproximadamente añadimos las algas (no las pongo al principio para que con tanto remover, no se rompan demasiado y queden trozos vistosos). Añadimos también las especias. Removemos y removemos, y volvemos a remover, hasta que pasen 20 minutos de cocción en total, o hasta que el arroz no admita más caldo (lo que ocurra antes). Probamos y corregimos de sal si hace falta (Suponemos que el caldo de verduras ya tenía sal). Agregamos también el chorrito de nata, y el queso parmesado rallado. Removemos bien (ya queda poco de remover) y dejamos reposar un par de minutos antes de servir.

Queda muy bien con un crujiente de bacon por encima.


Una foto que he encontrado en la red, de algas wakame en un secadero japonés.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Bizcocho de avellanas con chocolate blanco.

La receta la encontré en el libro Pasión por el chocolate (Uno de las docenas sobre cacaos y chocolates que tiene mi suegra) pero por primera vez lo vi en un blog de los que sigo, hace bastante tiempo. La cocinera del blog mencionaba que salía en este libro y allá fui, a mi biblioteca de préstamos golosos personal. No recuerdo exactamente quien era, así que si viene por aquí de visita ¡Que se manifieste!.



INGREDIENTES

100 g. de mantequilla.
5 claras de huevo.
80 g. de avellanas trituradas.
100 g. de chocolate blanco
150 g. de azúcar
75 g. de harina


Fundiremos la mantequilla a fuego lento y mientras tanto montamos las claras a punto de nieve (Podemos ayudar a que queden más firmes con un poco de cremor tártaro). Añadimos a las claras el azúcar y seguimos montando.

Una vez bien firme en merengue, agregamos la harina y las avellanas trituradas, y mezclamos con una cuchara, con movimientos envolventes, para que las claras no se bajen. Añadimos también la mantequilla derretida.

Hornearemos en un molde previamente engrasado, unos 15 minutos a 200º, luego bajamos la temperatura y dejaremos diez minutos más. Como siempre vigilando el horno para que la superficie no se tueste demasiado, en cuyo caso cubriremos con papel de aluminio.



Derretiremos al baño maría el chocolate blanco, y verteremos sobre el bizcocho aún sin desmoldar, para que no cubra las paredes (Si nos gusta que las cubra, haremos este paso con el bizcocho ya desmoldado). Decoramos como más nos guste y dejamos enfriar.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Pastas de naranja con fruta deshidratada

¡Qué gran invento las frutas desecadas! Las fresas están tan ricas que se comen solas, como golosinas. Yo las he encontrado en una tienda a granel, pero últimamente también las he visto en algún supermercado grande envasadas en paquetitos.



Como siempre que hago galletas basándome en alguna receta de Anne Wilson, las medidas están en tazas. Las había pasado a gramos, pero esta receta la hice hace tanto tiempo que no sé donde guardé las medidas convertidas así que la pongo en formato original. "Una taza" es una taza de desayuno de 250 ml.

INTREDIENTES

125 g. de mantequilla a temperatura ambiente.
La ralladura de dos naranjas.
3/4 de taza de azúcar.
1 huevo ligeramente batido.
1 taza de harina tamizada.
1/2 taza de harina de fuerza.
2 cucharadas de zumo de naranja.
3/4 de taza de coco rallado.

Frutas deshidratadas para decorar.

Batimos la mantequilla, la ralladura de naranja y el azúcar en un bol, hasta obtener punto de pomada. Añadimos el huevo, lo mezclamos bien, y agregamos también las harinas tamizadas, el zumo, el coco y removemos hasta integrarlo todo, pero sin amasar.

Si el huevo era demasiado grande la pasta resultante no estará manejable y no podrá dársele forma, en este caso añadir más harina hasta obtener una pasta moldeable.



Hacemos un rulo con la masa, del grosor que queramos que tengan nuestras pastas de diámetro, y lo envolvemos en papel film. En ambos extremos enroscamos el papel film sobrante hasta que la masa quede apretadita, y aprovechamos para darle la forma de un cilindro perfecto. Lo metemos en la nevera media hora para que se endurezca.

Una vez firme, sacamos de la nevera, quitamos el plástico transparente, y cortamos rodajas de un centímetro más o menos. Las colocamos sobre la bandeja del horno (Yo recomiendo usar papel vegetal o base de silicona para ahorrarnos limpiar los restos de grasa), y las adornamos con cachitos de fruta deshidratada, hincándola suavemente en la masa para que no se desprenda una vez horneadas las galletas.

El proceso de horneado será de 10 a 15 minutos a 180º, dependiendo el tiempo de lo doradas que nos gusten las galletas.
Antes de retirar de la bandeja, las dejaremos enfriar un poco, porque recién salidas del horno son extremadamente quebradizas. Cuando se templen, y con la ayuda de una espátula, las retiraremos una a una y las dejaremos enfriar del todo sobre una rejilla, antes de servir, o de guardar en un bote hermético para que no se reblandezcan si es que sobreviven varios días antes de ser devoradas.

miércoles, 28 de julio de 2010

Panecillos dulces

Mi levadura fresca estaba un poco pasada ya, deberían haber crecido un poco más...



INGREDIENTES (Para unos 10 panecillos individuales)

500 g. de harina.
150 g. de leche.
75 g. de mantequilla.
2 huevos y una yema para pintar.
80 g. de azúcar.
25 g. de levadura fresca prensada.
Media cucharadita de café de sal.


Mezclamos todos los ingredientes secos en un cuenco grande (incluída la levadura desmenuzada) y agregamos la leche templada, donde previamente habremos derretido la mantequilla. Añadiremos también los huevos batidos y amasaremos hasta obtener una bola que no se pegue a las paredes del cuenco (Dependiendo del tamaño de los huevos podrá hacer falta añadir algo de harina, recomiendo usar los de tamaño etiquetado como "M" en la caja). Dejamos fermentar la masa una hora, hasta que doble su volumen, tapada con un paño de cocina limpio y mojado.

Una vez ha crecido la masa, la desgasificamos aplastándola un par de veces y modelamos los panecillos. Para darles forma de falso croasán, hay que hacer planchas con la ayuda de un rodillo, recortar triángulos y enrollarlos desde uno de los lados hasta el vértice contrario.

Luego pintaremos cada pieza con yema de huevo batido, y los dejaremos levar otra hora, momento en que procederemos a hornear a unos 180 grados hasta que estén dorados y cocidos por dentro, (dependiendo el tiempo de horneado de lo gruesas que hayamos hecho las piezas) Las de la foto, como orientación, necesitaron media hora de cocción, y tuve que cubrirlos con un papel de aluminio para que no se tostaran demasiado.

lunes, 21 de junio de 2010

Bizcocho borracho de chocolate

Muy jugoso, aguanta varios días en la nevera, en óptimo estado,envuelto en papel de aluminio o film transparente.
Lo hice basándome en la receta de cake de chocolate con naranja confitada de Pepinho , sin naranja confitada, pero con almendra en granillo, y cambiando algunos ingredientes que no tenía, por otros que sí había por casa. Si no conoceis su blog id a visitarlo, porque no tiene desperdicio, todas y cada una de sus recetas son un éxito.



INGREDIENTES

185 gr. de harina.
70 gr. de cacao puro en polvo.
7 gr. levadura en polvo.
Una o dos pizcas de sal.
2 huevos grandes.
330 gr. de azúcar.
130 gr. de aceite de girasol.
Un yogur griego sin azucarar.
150 gr. de leche entera.
Almendra en granillo.



También usé su jarabe para mojar el bizcocho:
180 ml. de agua.
65 gr. de azúcar.
Dos chorritos generosos de ron(30-45 ml.)

Mezclamos los ingredientes secos: la harina, el cacao, la levadura y la sal. Por otro lado batimos los huevos, el azúcar y el aceite, y añadimos la mezcla de harina y cacao, y el yogur. Batimos bien hasta que la mezcla quede homogénea y sin grumos. Vertemos sobre un molde engrasado y enharinado y esparcimos por la superficie la almendra triturada.

Horneamos tras precalentar a 200º, durante diez minutos, y luego bajamos la temperatura a 150º. Apróximadamente en 40 minutos debería estar, lo comprobaremos antes clavándole una aguja de tejer o similar, y si sale sin pegotes es que está.

Mientras el cake se cocina dentro del horno, haremos el almíbar, poniendo a hervir el agua, y añadiendo el azúcar, removiendo sin parar hasta que se disuelva por completo. Sacamos del fuego y añadimos el licor. Antes de que se enfríe por completo el bizcocho, lo empaparemos con este sirope por todos lados, incluso la base. Cuando creamos que ya no admite más líquido, todavía le echaremos un poco más :-D

Pepinho recomienda envolverlo en papel film una vez frío, y guardarlo en el frigorífico. También dice que estará todavía más rico pasadas unas 48 horas de reposo, pero eso en mi casa alcanza la categoría de leyenda, porque ninguna de sus recetas podría aguantar tanto tiempo viva aquí.

miércoles, 9 de junio de 2010

Soufflé de queso

Corrí desde la cocina al comedor sujetando el soufflé con las manoplas acolchadas, saltando sobre los gatos y esquivando obstáculos que diez segundos antes no estaban ahí, a toda velocidad, nadie que estuviese mirando en ese momento pudo verme, y aun así, a pesar de mi aceleración imposible, de mi supervelocidad salvaje, el soufflé se bajó mientras cogía la cámara ya encendida y enfocaba el centro de atención. Qué difícil es fotografiar un soufflé, madre mía!



INGREDIENTES

500 ml. de leche.
100 g. de mantequilla.
4 cucharadas de harina.
150 g. de queso rallado emmental.
3 yemas de huevo
5 claras de huevo.
Sal y pimienta.

Hacemos una bechamel con la mantequilla, harina y leche, ya sabeis: Derretimos la mantequilla, añadimos la harina y removemos hasta que se tueste un poquito, vamos añadiendo la leche lentamente mientras removemos con unas varillas, hasta acabarla por completo y la salsa esté homogénea y espesa. Salpimentamos. Fuera del fuego ya, añadimos las yemas , integrándolas de una en una a la masa.
En esta bechamel añadimos el queso rallado hasta que se derrita, y si queremos poner algún ingrediente más, es el momento también de agregarlo. Reservamos y dejamos templar mientras montamos las claras (que no se enfríe del todo o se solidificará).

Montamos las claras a punto de nieve, primero batiendo despacio y a más velocidad al final. Cuanto más duras queden las claras, mejor.

Mezclamos las claras con la masa de queso un poco tibia ya, con movimientos envolventes, despacito, para que no se baje la espuma.

Vertemos sobre un molde de soufflé engrasado y metemos a horno precalentado, 200 grados durante 45 minutos. A mitad de cocción podemos cubrir con un papel de aluminio para que no se tueste demasiado la parte superior. Comprobamos que esté cocinado clavándole una aguja de tejer hasta el centro, y cuando salga limpia, está listo. Es mejor abrir cuantas menos veces el horno, mejor. Limpiar de obstáculos el pasillo y servir inmediatamente ¡Antes de que se desinfle!