jueves, 24 de junio de 2010

Básicos: Arroz blanco.

Un plato tan humilde... y sin embargo tan rico y que combina con casi cualquier cosa.



INGREDIENTES:

Una medida de arroz (yo uso un vaso para cada dos personas)
Dos medidas de agua.
Una cucharadita de té de sal.
Un diente de ajo.
Un chorro de aceite de oliva.

Esta manera de cocinar el arroz en blanco tiene como resultado un arroz compacto, rico en almidón y jugoso, jugoso. Ideal para comer con huevos fritos y tomate, o cualquier salsa. No lo recomiendo para acompañar platos orientales, ni para hacer ensaladas.

En una cacerola sofreimos los dientes de ajo. Si nos gusta mucho los picaremos para que se mezclen con el arroz, pero si sólo queremos darle un aroma los sofreímos enteros y los retiramos antes del siguiente paso.

Cuando empiecen a amarillear, sin tostarse todavía, añadimos el arroz, y removemos bien, haciendo que todos los granos se impregnen de aceite. Rehogamos un minuto (de ahí que no dejemos tostarse el ajo antes de añadir el arroz, para que en estos instantes en los que rehogamos el arroz, no llegue a quemarse), y añadimos el agua, mejor si está ya caliente, a punto de hervir.

Salamos, removemos hasta que comience la ebullición, y bajamos al mínimo posible sin que deje de hervir. Dejamos de remover entonces, y tras 20 minutos cociendo a fuego moderado estará listo. Dejamos reposar unos minutos, y servir.

lunes, 21 de junio de 2010

Bizcocho borracho de chocolate

Muy jugoso, aguanta varios días en la nevera, en óptimo estado,envuelto en papel de aluminio o film transparente.
Lo hice basándome en la receta de cake de chocolate con naranja confitada de Pepinho , sin naranja confitada, pero con almendra en granillo, y cambiando algunos ingredientes que no tenía, por otros que sí había por casa. Si no conoceis su blog id a visitarlo, porque no tiene desperdicio, todas y cada una de sus recetas son un éxito.



INGREDIENTES

185 gr. de harina.
70 gr. de cacao puro en polvo.
7 gr. levadura en polvo.
Una o dos pizcas de sal.
2 huevos grandes.
330 gr. de azúcar.
130 gr. de aceite de girasol.
Un yogur griego sin azucarar.
150 gr. de leche entera.
Almendra en granillo.



También usé su jarabe para mojar el bizcocho:
180 ml. de agua.
65 gr. de azúcar.
Dos chorritos generosos de ron(30-45 ml.)

Mezclamos los ingredientes secos: la harina, el cacao, la levadura y la sal. Por otro lado batimos los huevos, el azúcar y el aceite, y añadimos la mezcla de harina y cacao, y el yogur. Batimos bien hasta que la mezcla quede homogénea y sin grumos. Vertemos sobre un molde engrasado y enharinado y esparcimos por la superficie la almendra triturada.

Horneamos tras precalentar a 200º, durante diez minutos, y luego bajamos la temperatura a 150º. Apróximadamente en 40 minutos debería estar, lo comprobaremos antes clavándole una aguja de tejer o similar, y si sale sin pegotes es que está.

Mientras el cake se cocina dentro del horno, haremos el almíbar, poniendo a hervir el agua, y añadiendo el azúcar, removiendo sin parar hasta que se disuelva por completo. Sacamos del fuego y añadimos el licor. Antes de que se enfríe por completo el bizcocho, lo empaparemos con este sirope por todos lados, incluso la base. Cuando creamos que ya no admite más líquido, todavía le echaremos un poco más :-D

Pepinho recomienda envolverlo en papel film una vez frío, y guardarlo en el frigorífico. También dice que estará todavía más rico pasadas unas 48 horas de reposo, pero eso en mi casa alcanza la categoría de leyenda, porque ninguna de sus recetas podría aguantar tanto tiempo viva aquí.

miércoles, 16 de junio de 2010

Pan de maíz con nueces y arándanos.



INGREDIENTES

200 g. de harina de maíz.
300 g. de harina de trigo.
25 g. de levadura fresca.
Una pizca de sal.
Agua.
Arándanos deshidratados y nueces peladas y picadas.



Mezclamos las harinas y la sal en un cuenco grande, y formamos un hoyo en el centro a modo de volcán. Deshacemos con los dedos la levadura prensada en este hoyo, y añadimos medio vaso de agua tibia (menos de 30º). Frotamos la levadura con un poco de harina de los bordes del hoyo y agua; y dejamos fermentar esta mezcla, tapada con un paño de cocina limpio y húmedo.

Media hora más tarde, cuando la mezcla esté burbujeante, echamos los frutos secos y mezclamos con la harina restante y la masa fermentada, añadiendo agua en la medida necesaria para obtener una masa consistente, manejable, y que no se quede pegada a los dedos (Cantidad orientativa 300 ml) Si nos queda demasiado blanda siempre estamos a tiempo de añadir más harina. No hace falta amasar mucho. Dejamos levar una hora tapado con un paño húmedo.

Pasado este tiempo le damos unos golpes y aplastamos el pan para desgasificarlo, y formamos una bola con la masa. Hacemos un corte profundo en forma de cruz y dejamos reposar otra media hora.



Precalentamos el horno y introducimos un recipiente resistente al calor, lleno de agua, para formar un vapor que se traducirá en una corteza crujiente. 190º durante 25 minutos, vigilando siempre que no se tueste demasiado.

miércoles, 9 de junio de 2010

Soufflé de queso

Corrí desde la cocina al comedor sujetando el soufflé con las manoplas acolchadas, saltando sobre los gatos y esquivando obstáculos que diez segundos antes no estaban ahí, a toda velocidad, nadie que estuviese mirando en ese momento pudo verme, y aun así, a pesar de mi aceleración imposible, de mi supervelocidad salvaje, el soufflé se bajó mientras cogía la cámara ya encendida y enfocaba el centro de atención. Qué difícil es fotografiar un soufflé, madre mía!



INGREDIENTES

500 ml. de leche.
100 g. de mantequilla.
4 cucharadas de harina.
150 g. de queso rallado emmental.
3 yemas de huevo
5 claras de huevo.
Sal y pimienta.

Hacemos una bechamel con la mantequilla, harina y leche, ya sabeis: Derretimos la mantequilla, añadimos la harina y removemos hasta que se tueste un poquito, vamos añadiendo la leche lentamente mientras removemos con unas varillas, hasta acabarla por completo y la salsa esté homogénea y espesa. Salpimentamos. Fuera del fuego ya, añadimos las yemas , integrándolas de una en una a la masa.
En esta bechamel añadimos el queso rallado hasta que se derrita, y si queremos poner algún ingrediente más, es el momento también de agregarlo. Reservamos y dejamos templar mientras montamos las claras (que no se enfríe del todo o se solidificará).

Montamos las claras a punto de nieve, primero batiendo despacio y a más velocidad al final. Cuanto más duras queden las claras, mejor.

Mezclamos las claras con la masa de queso un poco tibia ya, con movimientos envolventes, despacito, para que no se baje la espuma.

Vertemos sobre un molde de soufflé engrasado y metemos a horno precalentado, 200 grados durante 45 minutos. A mitad de cocción podemos cubrir con un papel de aluminio para que no se tueste demasiado la parte superior. Comprobamos que esté cocinado clavándole una aguja de tejer hasta el centro, y cuando salga limpia, está listo. Es mejor abrir cuantas menos veces el horno, mejor. Limpiar de obstáculos el pasillo y servir inmediatamente ¡Antes de que se desinfle!

lunes, 7 de junio de 2010

Fritos de chorizo 2.0

Esto es una revisión de los clásicos fritos de chorizo de mi abuela, una masa de huevo, harina, leche y levadura, donde a veces añade pescado, a veces chorizo o jamón. La abuela de Antonio los hace con espinacas y están también buenísimos.
La receta original se hace cogiendo cucharadas de masa y friéndolas en abundante aceite, pero he intentado hacerlos en la máquina de hacer muffins del Lidl, y el resultado ha sido este: Muy ricos y esponjosos, pero mucho menos pesados que los fritos, ya que la única grasa que llevan es la del chorizo.



Es un poco raro comer buñuelos de chorizo con forma de magdalena, pero una vez superado el prejuicio inicial, la bandeja se acaba enseguida.

INGREDIENTES para unas dos docenas de unidades pequeñitas

250 g de harina.
250 ml de leche.
2 huevos de gallina.
Una pizca de sal.
Un chorizo no muy curado, desmenuzado.
Un sobre de levadura en polvo.



Batimos ligeramente los huevos con la sal en un bol grande, y les añadimos la harina y la levadura. Vamos mezclando y batiendo con un tenedor mientras agregamos progresivamente la leche, hasta obtener una pasta sin grumos. Añadimos el chorizo desmenuzado y dejamos reposar unos minutos mientras calentamos el aceite si los hacemos fritos, o la "magdalenera".

En sartén: Vamos cogiendo cucharadas de masa procurando que en cada una vaya algún trozo de chorizo, y las echamos con cuidado en el aceite caliente. Al soltarlos en el aceite tienen que crepitar y flotar. Si se van al fondo es que el aceite no está lo bastante caliente. Repetiremos la operación cuando haya calentado lo suficiente. Los freimos por ambos lados, en tandas, y los vamos dejando escurrir sobre papel de cocina para que absorban la mayor cantidad de aceite sobrante. Servir calientes. Si agitamos la sartén mientras los freímos, se hincharán más y resultarán más esponjosos. Es recomendable ir quitando los restos pequeñitos de masa que se puedan desprender de los fritos, para que no se quemen y contaminen el aceite.

En máquina de hacer muffins o rosquillas: Una vez caliente, vertemos cucharadas de masa cuidando de que vaya algún trozo de chorizo, hasta llenar cada alveolo. Cerramos la tapa y dejamos hacer. En el caso del aparato del Lidl ha llevado 15 minutos cada tanda. La verdad es que se acaba antes friéndolos, pero se mancha mucho menos.

¡Que aproveche!

lunes, 31 de mayo de 2010

Licor café

Licor café... O la verdadera poción mágica de Panoramix.
Si hay algún licor que nos guste a los gallegos, es el licor café. Generalmente hecho con aguardiente casero, yo que sólo soy gallega de adopción, prefiero hacerlo con Ron porque el olor del "augardente" no me gusta demasiado (El sabor tampoco). Recetas hay muchas, esta es la mía y espero que os guste.



INGREDIENTES

Ron añejo.
Café en grano.
Azúcar.
Agua.
Opcional: Una ramita de canela.

Llenamos la tercera parte de una botella, bote, o garrafa, con café en grano (cuanto mejor sea el café, mejor será el licor), y añadimos la ramita de canela si nos gusta. A mí la canela me encanta, pero en este caso nunca la pongo porque el licor café me gusta que sólo sepa a café.
Rellenamos la botella con un buen ron y la dejamos reposar en un sitio oscuro y sin cambios de temperatura, a ser posible.

Un mes después lo colamos y reservamos.

Hacemos un almibar espeso con la misma cantidad de agua que de azúcar, y esta cantidad de agua vendrá dada por la cantidad de ron que tengamos preparado, y siempre será la tercera parte. (Vamos, que si tenemos un litro de ron una vez colado el café, pondremos 330 ml de agua a calentar, y el mismo volumen de azúcar). Hervimos a fuego lento unos minutos, hasta que se haya disuelto completamente el azúcar, y dejamos enfriar. El resultado será un almibar algo espeso, que le dará cuerpo al licor.

Una vez frío, mezclamos con el ron y agitamos bien. Tiene que estar frío porque si lo mezclásemos caliente se evaporaría el alcohol del licor. Antes de embotellar, podemos probar porque esta receta es muy personalizable. Si nos parece que el licor está poco dulce, siempre estamos a tiempo de añadir más almíbar, y si por el contrario somos poco golosos y preferimos algo más "cañero", pues con añadir un poquito más de ron, solucionado. Yo recomiendo ir probando hasta encontrar vuestra propia receta secreta.

martes, 4 de mayo de 2010

Tarta mousse de limón con galleta de chocolate.

La abuela de Antonio hace de vez en cuando una tarta de limón parecida a esta. Me dijo que lleva huevos, leche condensada, limón y gelatina, y especulando las cantidades hice este pastel, con la bonificación de la base chocolateada.



INGREDIENTES:

PARA LA BASE necesitaremos

220 g de harina
125 g de mantequilla a temperatura ambiente, en dados.
70 g de azúcar.
Un huevo.
30 g de cacao en polvo puro. (Yo usé marca Valor)
Una pizca de sal.

PARA LA MOUSSE necesitaremos

4 limones exprimidos
La cáscara rallada de dos de ellos.
4 claras de huevo.
2 yemas.
370 g de leche condensada (Una lata pequeña de las de "La lechera")
9 hojas de gelatina neutra.
Un poco de cremor tártaro si tenemos, pero es prescindible.



Hacemos una especie de masa quebrada, mezclando los ingredientes secos, a los que añadiremos los cubos de mantequilla. Frotamos con los dedos deshaciendo la mantequilla hasta obtener una mezcla de aspecto arenoso, y añadimos el huevo. Amasamos hasta integrar todo en una masa maleable de tacto muy parecido al de la plastilina. Si el huevo era muy pequeño necesitaremos añadir un poquitín de agua. Forramos el molde con esta pasta, cubrimos con papel de aliminio o vegetal, presionando bien contra los lados y el fondo, y rellenamos con alubias, garbanzos, o bolas de cerámica específicas para ello (Esto se hace para que la masa no suba o se desprenda de las paredes al coger calor y derretirse la mantequilla) Lo hornearemos 15 minutos a 150º con cuidado de que no se nos queme. Al resultar una masa negra no nos podemos orientar por el color dorado de los bordes así que mucho ojo. Una vez cocida la base, dejamos enfriar, retiramos el peso y reservamos sin desmoldar.

Nos ponemos con la mousse. Ponemos a hidratar la gelatina en agua fría. Vertemos la leche condensada en un cuenco grande. Una vez estén hinchadas las láminas de gelatina las escurrimos, y las deshacemos en el zumo de los limones que previamente habremos puesto a calentar. Removemos bien hasta su completa disolución y apartamos del fuego. Añadimos esta mezcla a la leche condensada, sin parar de remover. Añadimos también las ralladuras de limón. Dejamos enfriar removiendo de vez en cuando para saber cuándo la mezcla comience a espesar. Mientras tanto batimos las claras a punto de nieve con una pizca de sal y el cremor tártaro. Una vez que esté tan firme que podamos darle la vuelta al recipiente y no se desprendan de este, añadimos las yemas y seguimos batiendo. Este merengue con yemas lo añadiremos a la mezcla de leche condensada y limón, de manera muy delicada, con movimientos envolventes de abajo a arriba, para que se integren las dos pastas sin que se bajen las claras.
Volcamos sobre la base, asegurándonos antes de que está completamente fría, y decoramos con fideos de chocolate o ralladura de lima.

Yo recomiendo probar la mousse antes de volcarla en la base, porque si los limones son muy ácidos, o somos extremadamente golosos, puede que hiciese falta añadir un poco de azúcar (mejor glass, para que se disuelva más fácilmente).

Metemos en la nevera hasta que la gelatina cuaje del todo. Mejor sería dejarla preparada del día anterior pero con unas horas bastará.


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Cachopitos enrollados con rebozado de ajónjoli.

¡Un montón de tiempo sin actualizar! He encontrado tantos otros blogs de cocina interesantes que me he pasado el tiempo haciendo recetas suyas, algunas con buen resultado, otras no tanto, que no he hecho apenas recetas nuevas para subir. Ayer tocaron estos cachopos en miniatura. Si quereis comer cachopo de verdad, id a Asturias y llevad bicarbonato. :)



INGREDIENTES:

Escalopines de ternera.
Queso semicurado.
Jamón serrano.

PARA EL REBOZADO ESPECIAL:

Regañas de ajónjoli.
Huevo batido.
Harina.
Pizca de sal.


Trituramos las regañas de ajónjoli hasta hacerlas polvo. Los rebozados caseros (no hechos con pan rallado comercial) quedan crujientes y además se les puede aportar un montón de sabores. Podemos triturar pan de aceitunas seco, tostadas multicereales, incluso galletas maría, como ya hemos visto en las croquetas Pozarsky.

Golpeamos los escalopines con el dorso de un cuchillo ancho para hacerlos aún más finos si cabe. Colocamos sobre cada uno una loncha de jamón serrano de su tamaño, y enrollamos con cada uno un palito de queso semi curado. Para que los rollitos no se abran podemos recurrir al palillo, pero yo prefiero ser un poco más lenta y pegar cada borde con huevo batido, para que luego no molesten en el plato.

Rebozamos con harina primero, huevo batido después, y finalmente el pan rallado casero. Insistimos en los extremos de los canutillos mojando otra vez en huevo y pan rallado. Apretamos bien y metemos en la nevera mientras preparamos la guarnición.

Freír en abundante aceite muy caliente hasta que se doren. Al ser carne de ternera no necesitamos que el tiempo de fritura sea muy largo, al contrario, conviene que por dentro la carne quede rosadita pero que el queso esté derretido.

martes, 6 de abril de 2010

Pequeñas bombas de crema y nata.

¡BOooooooommmbas!


INGREDIENTES (para una docena de bombitas)

125 g. de harina de trigo.
125 g. de harina de arroz.
20 g. de manteca de cerdo (se puede usar mantequilla).
1 pizca de sal.
50 g. de azúcar.
15 g. de levadura fresca.
1 huevo.
80 ml de leche.
Esencias de vainilla y/o almendra.

Calentamos la leche y derretimos en ella la manteca de cerdo. Dejamos templar hasta que la temperatura baje de 30 grados. Mayor calor podría anular el efecto de la levadura fresca.

En un cuenco grande, volcamos la harina, el azúcar, la sal y las esencias, y mezclamos bien. Formamos un volcán y echamos en él el huevo, parte de la leche tibia, y la levadura desmenuzada. Vamos mezclando y añadiendo leche hasta llegar a una masa blanda pero consistente. Si no se despega de las paredes podemos añadir más harina, pero no demasiada.

Dejamos levar 1 hora tapando la masa con un paño limpio y húmedo. Cuando haya doblado su volumen podemos modelar los bollitos con la forma que deseemos. Desgasificamos y estiramos la masa con la ayuda de un rodillo hasta un grosor de un centímetro y medio más o menos, y cortamos círculos con la ayuda del borde de un vaso. Colocamos las piezas de masa en una superficie bien enharinada y las dejamos levar otra vez hasta que hayan doblado su volumen. (En mi caso estuvieron así toda la noche, porque hacía bastante frío, pero en un ambiente cálido bastará con unas horas o menos incluso).



Calentamos aceite de girasol en una cacerola profunda, y freimos los bollitos a temperatura media hasta que se doren. Si agitamos la cacerola mientras se fríen se hincharán más ¿Por qué? No lo sé, pero está comprobado. Si alguien lo sabe que nos lo explique. Tendremos especial cuidado en que el aceite no esté muy caliente, o se pondrán crujientes por fuera y crudos por dentro, y eso no es lo que pretendemos.

Una vez fríos los cortamos por la mitad con un cuchillo de sierra, y los rellenamos con crema pastelera, nata montada, o lo que nos apetezca en ese momento. Espolvoreamos con azúcar glass.

martes, 30 de marzo de 2010

Choricitos al vino

Al próximo que me diga que no se cree capaz de hacer ninguna de las recetas de este blog, le remitiré a esta. Más fácil y rápido imposible.



INGREDIENTES:

Choricitos frescos.
Vino blanco.
Unas hojas de laurel y de romero.
Unos granos de pimienta.

Pinchamos con una aguja los chorizos por varias zonas, se trata de que al cocerlos en el vino se desgrasen casi completamente, y por estos agujerillos en la piel se irá toda la grasa.
Los colocamos en una cacerola, los cubrimos con vino blanco (no hace falta que sea un buen vino, apenas se notará su sabor porque el del chorizo es muy potente), y añadimos una hoja de laurel y unas cuantas de romero. Echamos también unos granitos de pimienta.
Lo ponemos todo a hervir, y en unos minutos estarán listos. El tiempo de freír unas patatas para acompañar. Los escurrimos bien y servimos de inmediato.

Si queremos que los chorizos queden lo menos grasos posible, mientras se van cociendo podemos vigilar y pinchar si procede, pequeñas bolsitas de líquido que se formen bajo la piel que los recubre. Así toda la grasa acabará derretida en el vino, por eso es importante sacarlos recién cocidos, porque ésta si se enfría volverá a solidificarse.

lunes, 22 de marzo de 2010

Bizcocho con peras

El otro día compramos unas peras de oferta que estaban incomibles, así que intenté darles salida improvisando algo con ellas. Nos gustó bastante así que algún día tendré que repetirlo con peras sabrosas :-D



INGREDIENTES (para un molde alto de 18 cm)

700 g. de peras peladas, descorazonadas y troceadas.
300 g de harina.
2 huevos.
100 ml de aceite de girasol.
150 g. de azúcar.
Una rama de canela.
Esencia de vainilla.
Un sobre de levadura en polvo.
Un poco de azúcar moreno.


Cocinamos la mitad de las peras en una cacerola sin agua, con la rama de canela, a fuego lento, hasta obtener una especie de compota. Si Sueltan mucha agua, iremos retirándosela. Con diez minutos bastará. No se le añade azúcar todavía.

Mientras tanto trituramos el resto de la pera troceada, le añadimos el resto de los ingredientes menos el azúcar moreno, y batimos hasta que todo esté perfectamente integrado y tengamos una masa líquida pero espesa. Supongo que dependerá de lo jugosas que sean las peras hará falta más o menos harina: La textura de esta mezcla ha de ser suficientemente consistente para que al verterle la compota por encima, ésta no se hunda. (Por poner un ejemplo de densidad... podría ser parecida al yogur griego de danone).



Echamos esta masa en un molde engrasado (Yo usé uno de paredes desmontables), y por encima repartimos la compota de pera. Esparcimos por encima dos o tres cucharadas de azúcar moreno, (Preferí echárselo así y no añadirlo a la compota, para que se caramelizase en el horno y formase algo de costra), y horneamos 45 minutos a 160 grados. Comprobar que está cocido con el método del palillo o aguja de tejer, pero teniendo en cuenta que la parte superior del pastel siempre pringará.

jueves, 18 de marzo de 2010

Puding de manzana

Esta receta la encontré en el blog de Kanela y limón, a su vez lectora de este blog.



Lo único que cambié fue espolvorear la manzana con canela en polvo, y añadir esencia de vainilla a la mezcla de leche y huevos. Lo horneé en total una hora, y creo que no le habría sobrado un cuarto de hora más.



Además hice una gelatina con 200 ml de zumo de manzana y el zumo exprimido de medio limón, y se la eché por encima para que hiciera una capa brillante, pero el puding se empezó antes de que cuajara y el zumo todavía líquido se desparramó por el plato (se puede apreciar el desastre en la foto de la ración). Creo que esperando el tiempo suficiente habría quedado muy bonito,¡Pero esta casa está llena de impacientes! (Empezando por mí)

La receta podeis encontrarla en la web de Kanela y limón, un blog de cocina que a mí al menos me ha encantado y pienso hacer muuuuchas de sus recetas.