martes, 16 de marzo de 2010

Te al estilo Hindú (Chai hindú)

Una bebida caliente y picante, excelente para los días fríos o cuando el ánimo está por los suelos. Aromática, dulce, sabrosísima... Se nota que me encanta, ¿No?. Últimamente ya podemos encontrar preparados y mezclas para hacer te al estilo hindú en herboristerías o tiendas más o menos especializadas, pero antiguamente en casa lo preparábamos así:



INGREDIENTES (Esta vez por persona)

200 ml de leche de vaca, cabra o de soja.
Una cucharadita de te negro.
Dos granos de pimienta verde.
Una rodaja de jengibre fresco.
Un trocito de cáscara de limón o naranja.
Un trocito de canela en rama.
Dos clavos de olor.
Azúcar al gusto.

Se trata de cocer todos los ingredientes directamente en leche (también puede ser de soja), durante bastante tiempo, para extraer al máximo todos los aromas y sabores. Por ello debemos dejar que la leche hierva, pero encontrar el punto de temperatura en nuestra cocina para que no se pegue al fondo de la cacerola ni se suba y se salga. La primera vez que lo hagamos tendremos que estar vigilando, pero las siguientes ocasiones ya podemos dejar el te haciéndose mientras nos vamos a hacer otras cosas. Yo suelo dejarlo unos 15 o 20 minutos, pero si no os gustan los sabores fuertes con 5 o 10 bastará.

sábado, 13 de marzo de 2010

Churros

El desayuno del festivo. Hay que madrugar para ponerse manos a la obra, o hacerse el dormido mientras el amante hace burbujear el aceite. Recetas hay muchas, yo copio aquí la mía y ¡ya me contareis si os gusta!



INGREDIENTES (Para tres docenas aproximadamente, claro que dependerá del tamaño de los churros)

250 g de harina de trigo.
Igual VOLUMEN de agua mezclada con leche, a partes iguales.
Un pellizco de sal.
Una cucharadita de margarina.
Azúcar para espolvorear.
Aceite de girasol para freír.

Siempre que hagamos churros, lo mejor para acertar con las cantidades, es igualar la cantidad de líquido que de harina, en volumen. Lo mejor para esto es una jarra medidora, que llenaremos de harina hasta los 250 mililitros, habiendo puesto a calentar en una cazuela la misma cantidad de agua mezclada con leche a partes iguales. También echaremos en la olla un buen pellizco de sal (los churros sosos son igual que un jardín sin flores) y una cucharada de margarina para mantener el michelín en su sitio. (Se puedes prescindir de ella pero le da un nosequé al churro...)

Cuando la mezcla comience a hervir, volcamos en ella toda la harina DE GOLPE (no tan de golpe como para que nos salga volando la leche caliente) porque inmediatamente absorberá el líquido y se solidificará. Esta es la clave de unos buenos churros, porque si titubeamos al verter la harina quedará grumosa al no empaparse toda por igual.
Removemos con una cuchara de palo resistente hasta obtener una masa uniforme.

Rellenamos la churrera (yo tengo una fabricada en los años sesenta por lo menos, la de toda la vida, "la maneja hasta una niña", dice el folleto) o la manga pastelera con una boquilla de estrella, y formamos los churros encima de un paño de cocina limpio, o si somos mañosos y muy osados, directamente encima del aceite hirviendo. Yo hago una serpiente bien larga y luego la corto a cuchilladas sin piedad.

Se fríen en abundante aceite caliente hasta que estén dorados, y se escurren sobre papel absorbente. Los espolvoreamos con azúcar y a la mesa enseguida. ¡Como mejor están es calientes!

miércoles, 10 de marzo de 2010

Ensalada Rockefeller

Esta ensalada es tan rica, tan rica, tan rica, que la he bautizado como Rockefeller. Lo mejor es el contraste entre ácidos y dulces, si nos gusta más el lado ácido, elegiremos manzanas Reineta o Granny Smit, y un vinagre de vino o sidra. Si somos más bien golosos, Golden o Royal gala, y vinagre de módena para aliñar.




INGREDIENTES

Mezcla de lechuga, canónigos, escarola y lombarda.
Zanahoria cruda.
Cebolla.
Nueces.
Queso azul.
Semillas de sésamo.
Uvas pasas (mejor de corinto).
Manzana.
Croutons de pan.
Sal, aceite de oliva virgen y vinagre.

Pelamos y cortamos en láminas finas la zanahoria y la manzana. Troceamos las nueces y picamos la cebolla, y lo mezclamos todo con el resto de los ingredientes. Las cantidades van al gusto de cada uno.

Mezclamos bien y aliñamos en el momento de consumir.

lunes, 8 de marzo de 2010

Mousse de turrón.

Como dice Falsarius de su receta de Torrijas de dulce de leche, esta receta es ideal para hacer dieta, porque te lo comes y luego no te queda más remedio que ponerte a régimen.



Ingredientes (Para seis copas):

200 g de turrón de jijona.
200 ml de nata para montar.
3 claras de huevo.
Bolitas de chocolate o frutos secos para adornar.

Es facilísimo: Se monta la nata y se le añade el turrón triturado. Se bate un minutillo para que se mezcle bien.

Aparte se montan las claras a punto de nieve, con un pellizquito de sal, pero cuidando de haber limpiado muy bien tanto las varillas como el recipiente (si es el que habeis usado para montar la nata) porque los restos de grasa hacen que las claras no monten bien.

Se mezclan la nata+turrón con el merengue, con una cuchara o espátula, pero nunca batiendo, sólo removiendo suavemente, para que no se bajen las claras.

Si sois golosos podeis añadir una cucharada de azúcar al montar las claras.

Se coloca en copas y se decora con lo que tengamos más a mano.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Rape al horno con pimiento verde

Ultimamente debo de tener antojo de cebolla porque no paro de cocinar cebollas y más cebollas...


INGREDIENTES (para dos)

Dos colas de rape.
Dos patatas grandecitas.
Una cebolla.
Un pimiento verde.
Dos dientes de ajo.
Un chorro de aceite de oliva.
Sal y pimienta.

Picamos la cebolla, los ajos y el pimiento y lo sofreímos en un chorro de aceite y una pizca de sal. Reservamos.

Pelamos y cortamos las patatas al estilo Monfero y las colocamos en una fuente para horno, salpimentadas y cubiertas con la mitad del sofrito de pimientos y cebolla.

Lo metemos al horno 20 minutos a 150 grados.

Sacamos la fuente y colocamos las colas de rape, desespinadas, y las cubrimos con el resto del sofrito.

Asamos otros 20 minutos y ¡Listo!

martes, 2 de marzo de 2010

Tarta de cuajada.

¡Buenísima!


INGREDIENTES
Para un molde de 28 cm

250 gr. de harina.
Unas gotas de esencia de vainilla.
120 g. de azúcar moreno.
3 huevos.
Una pizca de sal.
125 g de mantequilla.
250 ml de cuajada.
100 ml. de nata.
la ralladura de un limón.

Primero hacemos una masa quebrada, mezclando 125 g de harina con la esencia de vainilla, 50 g. de azúcar, medio huevo batido, una pizca de sal, y la mantequilla en trozos pequeños. Podemos mezclar con los dedos o con una espátula, hasta obtener una masa uniforme. Guardamos 15 minutos en el frigorífico, tras los cuales cubrimos con ella el molde. Podemos hacer masa quebrada con el huevo entero doblando también el resto de cantidades, tendremos masa suficiente para hacer otro pastel otro día: Esta masa se conserva muy bien congelada, envuelta en papel film.



Separamos las claras de las yemas de los otros dos huevos, y batimos las yemas con el resto del azúcar (70 g.), hasta obtener una masa espumosa. Incorporamos la cuajada, la nata, la ralladura de limón, y la harina restante (125 g.). Mezclamos bien.

Montamos las claras a punto de nieve con una pizca de sal, y las añadimos a la mezcla anterior, removiendo con una cuchara o espátula, pero nunca batiendo.

Extendemos esta mezcla más bien líquida sobre la base de masa quebrada, y horneamos el pastel durante 35-40 minutos en horno precalentado a 170 grados. Pasado este tiempo clavamos un cuchillo o aguja de tejer, y si sale limpia , podemos apagar el horno y sacar el pastel.



Si queremos decorar la tarta con figuras de masa quebrada, las podemos modelar en los primeros minutos de horneado, porque no se pueden colocar sobre la tarta hasta que la masa no esté lo suficientemente cuajada para sostenerlos. Pasados unos 15 minutos ya será bastante consistente, sacamos el pastel del horno, las colocamos, y seguimos horneándolo hasta el final de la cocción.

lunes, 1 de marzo de 2010

Bacalao al estilo "El mirador" de Berceo (Con cebolla y zanahoria confitadas y pimientos del piquillo)

Esta manera de comer el bacalao la probamos en el restaurante "El mirador" que hay saliendo de Berceo hacia San Millán de la Cogolla, en Logroño, y nos gustó tanto tanto, que una de cada dos veces que comemos bacalao, lo preparo así.



INGREDIENTES para dos

300 gr. de bacalao en salazón.
4 cebollas.
4 zanahorias.
3 dientes de ajo.
Una lata de pimientos del piquillo asados.
4 cucharadas de postre de azúcar.
Sal y pimienta.
25 g de mantequilla.
Un chorro de aceite de oliva.

Desalamos el bacalao de la manera tradicional, lavando la sal superficial y dejándolo en remojo en agua fría (en la nevera mejor), durante 24-48 horas dependiendo del tamaño de los trozos. Cambiaremos el agua cada ocho horas más o menos. Cuando ya esté desalado, podemos preparar el plato. Otra opción es comprarlo fresco o congelado.

Confitamos las cebollas, el ajo y la zanahoria, cortándolas en juliana y echándolas en una sartén o cacerola con 25 g de mantequilla y un chorrito de aceite de oliva. Removemos bien, que todas las verduras se impregnen de grasa, añadimos el azúcar, sal y pimienta, y dejamos confitar al menos media hora en la temperatura mínima de nuestra cocina. Lejos del crepitar de una cebolla friéndose, la sensación tiene que ser un chop-chop pausado. La cebolla no llegará a dorarse, por eso después de la media hora subiremos el fuego al máximo, y sin dejar de remover, irá tostándose hasta tomar el color de la fotografía. Corregimos de sal si procede, y reservamos.

Cocemos los trozos de bacalao en un puchero con agua y sal: Cuando el agua hierva, echamos el pescado y cuando recupere el hervor, lo dejamos un minuto y apagamos el fuego. Dejamos cocinar con el calor residual y nos ponemos con los pimientos.

Abrimos la lata de pimientos del piquillo (si teneis huerta o los encontrais frescos podeis asarlos en el horno hasta que comience a ponerse la piel negra, momento en que se puede retirar fácilmente. Cuidado con quemarse los dedos!). Los troceamos y los echamos en una sartén antiadherente, con el líquido de la lata (o un chorro de aceite si los hemos asado en casa). Añadimos también igual cantidad de azúcar que de sal, y los dejamos al fuego hasta que todo el líquido se haya evaporado y los bordes de los trozos de pimiento comiencen a caramelizarse.

Desmigamos el bacalao, y lo disponemos en un plato con las cebollas y zanahorias confitadas, y los pimientos del piquillo. También podría mezclarse todo (que seguramente es lo que acabe haciendo cada uno en el plato) pero por si acaso alguien prefiere apreciar cada sabor por separado yo lo sirvo así.

Al ser un plato bastante dulce, queda muy bien con pan de centeno y pasas.

lunes, 22 de febrero de 2010

Orejas de carnaval (Tradicional gallego)

Otra de las deliciosas recetas de la Abuela de Antonio, que como siempre le salen a ella infinitamente mejor que a mí. Son unos dulces muy poco dulces (sólo llevan el azúcar espolvoreado por encima) que en Galicia se suelen tomar en época de carnaval. Se llaman orejas porque al freírlas se les da la forma de orejas de cerdito, pero en muchas panaderías y pastelerías se ven con una sosa y moderna forma perfectamente rectangular. Las cantidades de la receta son las apropiadas para un huevo, y dan para entre 30 y 60 orejas, dependiendo de lo mañosos que seais con el rodillo de cocina, porque cuanto más fina quede la masa, mejor (y más unidades por igual cantidad de masa). Si sois pocos en casa y os gustaría hacer menos, dividís todos los ingredientes a la mitad, y para partir el huevo, ya sabeis el truco: batidlo primero y añadid sólo la mitad.



INGREDIENTES

600 gr. de harina de trigo.
1 huevo.
100 gr. de margarina o mantequilla.
150 ml de leche.
1 cucharadita de canela.
La ralladura de 1 limón.
150 ml de agua.
150 ml de aceite
Una cucharada de licor de anís.
Azúcar glass.

Mezclamos en un recipiente el huevo, la mantequilla derretida, la leche, el aceite, el anís y la canela, y vamos incorporando poco a poco la harina hasta formar una masa elástica. Dejamos reposar un cuarto de hora.

Y ahora el secreto de que las orejas queden muy crujientes:
Estiramos la masa con la ayuda de un rodillo, y la salpicamos con un poco de agua. Doblamos dos veces y amasamos otra vez. Se convertirá en una masa pegajosa, pero seguiremos amasando hasta que integre toda el agua y vuelva a desprenderse de la superficie de trabajo. Repetimos la operación un par de veces, y ya podemos darles forma a las orejas.



Para hacerlas, cogemos trozos de masa y la estiramos con el rodillo cuanto más fina mejor, en tiras de unos 15 cm de ancho. Cortamos triángulos equiláteros y freímos en abundante aceite a media temperatura, para que no se tuesten demasiado. Al echarlas de una en una en la sartén, se les da forma con la ayuda de un tenedor, hendiendo uno de los lados de cada triángulo hacia el vértice opuesto. Se mantiene el tenedor unos segundos hasta que al despegarlo de la masa ésta mantiene la forma con pliegues. Se fríen unos minutos agitando la sartén continuamente o cubriéndolas de aceite con la ayuda de una espumadera.

Se retiran del aceite y se dejan escurrir sobre un papel absorbente. Luego se espolvorean con azúcar glass mezclado con canela molida, en una proporción de cuatro a una.

No sé exactamente el motivo, pero saltándose el paso del salpicado de agua y amasado, no quedan tan crujientes ni aguantan tantos días como el primero. Crujientes y sabrosas.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Salsa de queso ricotta.

Esta crema vale para acompañar patatas fritas o cocidas, pescados, carnes, e incluso aliñar ensaladas. Se puede tomar fría o caliente. Si no os gusta el ajo es mejor que lo suprimais de la receta, porque al consumirlo crudo el sabor es bastante predominante.



200 g de queso riccota.
75 de queso de cabra (rulo).
Media cebolla.
Un diente de ajo.
Un chorro de aceite de oliva.
El zumo exprimido de medio limón.
La piel rallada de una naranja.
Sal, pimienta.
Nata líquida o yogur.

Se echan todos los ingredientes menos la nata (o yogur) en la trituradora, y se trituran hasta formar una pasta. Agregamos nata o yogur batido y seguimos mezclando hasta obtener la textura deseada, más o menos líquida según el uso que queramos darle. Corregimos de sal, y ya está lista para servir.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Tarta de fresas y coco

La señora primavera se acerca a nuestro hemisferio. Lo sé porque la preceden sus aromas: La tierra secándose después de la lluvia, el polvo que vuela desde las ventanas donde señoras sacuden los cojines y las mantas apelmazadas del invierno, y el fantástico olor de las fresas maduras.



¿Qué mejor para celebrar San Valentín que una tarta de fresas y nata?

INGREDIENTES (para una tarta de 8 porciones)

3 huevos.
130 g, de azúcar.
90 g de harina de repostería.
1 cucharadita pequeña de levadura en polvo.
50 g. de coco rallado.
250 g de fresas.
400 ml de nata para montar.
Esencia de vainilla.
4 hojas de gelatina.
150 ml de salsa de chocolate.



Precalentamos el horno a 180º.

Separamos las claras de las yemas. Batimos las claras con una pizca de sal, hasta obtener un punto de nieve dura. Añadimos 100 g de azúcar sin dejar de batir. Añadimos las yemas, una a una, y seguimos batiendo hasta integrarlas por completo. Añadimos la harina mezclada con la levadura y una cucharada de coco rallado. Mezclamos bien, sin batir, para que las claras no se bajen.

Vertemos la masa sobre un molde rectangular cuyo fondo habremos recubierto de papel vegetal. Horneamos de 15 a 20 minutos y dejamos enfriar antes de seguir.

Para la salsa de chocolate podemos usar sirope preparado, o hacernos el nuestro con chocolate, nata y algún licor, por ejemplo whiskey. Sobre el chocolate rallado vertemos la nata caliente (sin que llegue a hervir), en poca cantidad cada vez, hasta obtener una textura cremosa. Añadimos el licor y removemos hasta obtener una textura lisa y brillante. Reservamos caliente en un cuenco sumergido a medias en un recipiente con agua caliente.

Extendemos parte de esta crema o sirope por encima del bizcocho, que quede bien cubierto, y espolvoreamos por encima la mitad del coco rallado que nos queda.

Por otro lado ponemos las hojas de gelatina a hidratar, mientras lavamos las fresas y las cortamos en dados. Montamos la nata, añadimos el resto del azúcar , el coco restante, y unas gotas de esencia de vainilla. Incorporamos los dados de fresa.

Disolvemos la gelatina, ya hinchada y escurrida, en 75 ml de leche a punto de hervir, removemos bien, que no nos quede ningún pedacito de gelatina sin deshacer, y dejamos enfriar un poco. La incorporamos a la mezcla anterior y removemos bien, dejando que se espese ligeramente al mezclarse con el ingrediente frío.

Extendemos la crema de nata y fresas por encima de la base de bizcocho con el chocolate, y dejamos enfriar. Podemos decorar con crema de chocolate si nos ha sobrado.

Dejamos enfriar en la nevera al menos media hora.

Mousse de aguacate y cangrejo.

O mousse de carne de surimi, debería decir el título...



INGREDIENTES

1 Aguacate maduro
8 barritas de surimi.
2 cucharadas soperas colmadas de mayonesa.
1 chupito de jerez.
2 hojas de gelatina neutra.
Sal y pimienta.
2 claras de huevo.

Poner a hidratar las dos hojas de gelatina.

Triturar, moler, machacar, aporrear o batir (lo que más nos guste) las carnes de aguacate y de cangrejo, por separado. Añadir una cucharada de mayonesa a cada uno e integrar bien. Salpimentar y mezclar una vez más.

En un cazo, calentar el jerez con igual parte de agua y disolver bien la gelatina escurrida, que ya estará hinchada.

Dejamos templar un poco pero sin que llegue a solidificarse, mientras...

Montar las claras a punto de nieve con un poco de sal, y añadir la mitad a cada una de las cremas, sin batir, mezclando con una espátula para que no se bajen.

Añadir el jerez con la gelatina disuelta (ahora ya a temperatura ambiente) y mezclar a las cremas, recordando que no se debe batir.

Llenar los vasos con capas superpuestas de una y otra crema, y meter en la nevera una hora al menos.



También podríamos servir las mousse en forma de pastel: Para ello las montamos en un molde engrasado con aceite de oliva, y para desmoldar lo calentaremos al baño maría un minutillo.

Para comer untado en pan, tostadas, con snacks o verduras crudas.

jueves, 4 de febrero de 2010

Huevos con jamón modernos (De Íñigo Lavado)

VIendo un vídeo de Madrid fusión y teniendo varias yemas de huevo en la nevera, tras hacer un Angel food cake, me decidí a poner en práctica estos huevos con jamón vanguardistas que hacen en el minuto 3 aproximadamente.



INGREDIENTES (para 4 saquitos)

100 g harina de trigo.
5 g. de levadura fresca.
un pellizco de sal.
Agua tibia.
4 yemas de huevo.
Jamón serrano (sería mejor ibérico peeeero...)

En un cuenco echamos la harina mezclada con la sal, y en el centro hacemos un hueco donde verteremos un chorrito de agua tibia. En esta agua disolvemos la levadura con los dedos y luego mezclamos con el resto de la harina. Vamos amasando agregando agua si es necesario, hasta formar una bola que se despegue de las paredes del cuenco, pero que no quede pegajosa. Dejamos reposar una hora.

Pasada esta hora habrá crecido, lo ideal es que doble su tamaño, pero dependerá de la temperatura ambiental de la cocina.

Dividimos la masa en cuatro partes, y las aplanamos formando unas tapas circulares. Mojamos el borde de cada una de ellas para que al cerrarlas no se separen.

Sujetamos una de ellas en la mano, formando una especie de cuenco, donde depositaremos las lajas de jamón y una yema de huevo. Con la otra mano unimos los bordes enfrentados de la masa, y luego los otros dos, uniendo al final todos los bordes formando una especie de bola o cesta. Presionamos bien porque es muy importante que al freírlas no se abran.

En abundante aceite caliente sumergimos las bolas rellenas dejando que se calienten pero no se doren. Las sacamos. Volvemos a sumergir en el aceite, esta vez hasta que adquieran un bonito color. Así conseguimos que la yema se caliente pero no cuaje, a la vez que la masa de pan se cocina por completo.



Servir de inmediato.