martes, 23 de junio de 2009

Backlaba griego

Este postre en origen egipcio, conserva su esencia bajo las manos de los griegos: frutos secos endulzados y especiados, envueltos en una fina masa, en esta ocasión Filo. ¡Cuidado porque es altamente calórico!



INGREDIENTES (para 24 unidades):

9 hojas de masa filo.
250 g de frutos secos pelados y picados (nueces, almendras, avellanas o pistachos).
Algunas almendras laminadas para decorar.
Una cucharada sopera de canela y algo más para decorar.
Una cucharada de te de clavo molido.
Dos cucharadas de azúcar glasé.
100 g de mantequilla derretida.

Para el almíbar:

El zumo de un limón
El zumo de una naranja.
100 ml de agua.
250 ml de azúcar (moreno o blanco).
1 vaina de vainilla.

Mezclamos los frutos secos picados, el azucar glass, la canela y el clavo molido.

Sobre la bandeja del horno engrasada, o mejor, cubierta con papel para hornear o una lámina de silicona, colocamos una de las hojas filo. La pintamos con mantequilla derretida (Hay que extenderla bien con la ayuda de un pincel de cocina)y sobre ella colocamos otra hoja de masa. Repetimos la operación dos veces. (Tres capas de masa filo).

Espolvoreamos la tercera parte de la mezcla de frutos secos, azúcar y especias, y sobre ellos colocamos otra hoja de masa filo, que también pintaremos de mantequilla antes de poner otra hoja encima. Se trata de hacer una especie de milhojas alternando dos hojas filo pintadas con mantequilla, con capas de frutos secos molidos. En la foto yo he hecho tres capas de frutos secos y tres de hojas filo por parejas, además dela base en la que he puesto tres hojas para que fuese algo más sólida.

Una vez colocada la última hoja de masa, espolvoreamos muy ligeramente con la mezcla de frutos secos sobrante (si es que sobran) y cortamos en cuadrados iguales. Nos será más fácil con un cuchillo grande bien afilado, presionando, nunca serrando. En el centro de cada cuadrado colocamos almendras laminadas y un pellizco de canela.

Horneamos 20 minutos a 150 Cº, controlando en todo momento que no que queme la delicada masa. El punto de dorado es muy importante para que el postre resulte atractivo a la vista.

Hacemos un almíbar ligero con el zumo de los cítricos, el azúcar y la rama de vainilla, y rociaremos con él los backlabas. No importa que estén ya fríos.

Este postre se conserva muy bien en un recipiente hermético, cuidando de colocar papel para horno entre las porciones si es que las apilamos, para que no se queden pegadas.


Antes del horneado.

lunes, 8 de junio de 2009

Magdalenas de cerezas con costra

En esta receta las cerezas pueden sustituírse por cualquier otra fruta o baya con el mismo resultado: Deliciosas.



INGREDIENTES (para 12 unidades)

275 g. de harina.
115 g. de azúcar moreno.
150 g. de cerezas deshuesadas y partidas por la mitad.
2 huevos.
100 ml de leche.
125 g. de mantequilla derretida.
Medio sobre de levadura instantánea.

Para la costra:

50 g. de harina.
30 g. de mantequilla fría cortada en dados.
2 cucharadas de azúcar moreno.

Precalentamos el horno a 210 Cº.

Tamizamos la harina mezclada con la levadura en un recipiente grande, añadimos el azúcar y las frutas y hacemos un hoyo en el centro.

Batimos los huevos y los vertemos en el hoyo. También la mantequilla derretida. Removemos sin amasar demasiado hasta que todos los ingredientes se hayan unido bien y obtengamos una textura grumosa. Rellenamos cada papel o molde de magdalena en tres cuartas partes de su capacidad.

Para hacer la cobertura, colocamos la mantequilla, la harina y el azúcar en un recipiente y lo pellizcamos y mezclamos con las yemas de los dedos hasta obtener una especie de migas (Al estilo de un Crumble). Espolvoreamos esta mezcla sobre las magdalenas sin cocer y presionamos levemente para que se incruste en la masa.

Hornear durante 20 minutos o hasta que al introducir una aguja en el centro de una magdalena, salga limpia. Las dejamos entonces enfriar sobre una rejilla antes de guardar.

martes, 2 de junio de 2009

Risotto de verduras con setas

Los lectores habituales ya sabeis que AQUÍ hay unos consejos para hacer risotto paso a paso. Si todavía no los habeis leído os recomiendo pasaros por allí antes de comenzar con esta receta.



INGREDIENTES (para dos personas)

150 g. de arroz para risotto.
Medio pimiento.
Una berenjena.
Una cebolla grande.
Dos ajos.
150 ml. de vino blanco.
Un litro de caldo ligero de verduras.
50 g de queso parmesano (mejor un trozo que el que viene en polvo).
Sal, pimienta y perejil.
Aceite de oliva.
Setas variadas, frescas o en conserva.

Comenzamos rehogando las verduras cortadas en trozos pequeños. Recomiendo freír primero la cebolla, ajo y pimiento, y añadir después la berenjena pelada, porque además de necesitar menos tiempo de cocción, es muy esponjosa y absorbe mucho aceite así que si la echamos al principio es probable que el sofrito se nos quede seco antes de que se cocinen el resto de vegetales. Añadir también las setas troceadas: Si son frescas necesitarán algo más de tiempo, pero si son en conserva podemos echarlas sólo un par de minutos antes de que esté el resto del sofrito. Salpimentamos y condimentamos con perejil o albahaca.

Reservamos parte de las verduras cocinadas para decorar.

Calentamos el caldo de verduras para no añadirlo frío al arroz y que no se corte la cocción. Sería ideal mantenerlo a una temperatura cercana a la ebullición durante todo el proceso de cocinado del risotto. Cuando esté listo, añadimos el arroz a las verduras y lo freímos unos minutos hasta que se vuelva un poco transparente. Echamos el vino blanco y removemos bien hasta que se evapore el alcohol.

Siempre removiendo y a una temperatura media, vamos añadiendo cacitos de caldo en la olla del arroz, sin que se inunde pero sin que tampoco se seque, añadiendo más líquido sólo cuando sea necesario, y así hasta completar el tiempo de cocción del arroz (unos 15 a 20 minutos). Dependiendo de como nos guste el risotto, más caldoso o más seco, usaremos más o menos cantidad de caldo. Corregimos de sal (si el caldo de verduras ya estaba salado, tendremos que añadir poca cantidad, si es que tenemos que añadir).

Una vez pasado este tiempo, añadimos el queso parmesano cortado en lascas o rallado en el momento, y removemos bien para que se funda y de cremosidad al arroz. Dejamos reposar un par de minutos antes de servir.

Decoramos con las verduras que habíamos reservado y con unas lajas de queso parmesano, y rápidamente a la mesa. Unos minutos de reposo le sientan bien al risotto, pero demasiado tiempo hará que se convierta en un bloque muy poco delicado al paladar.

¡Que aproveche!

lunes, 1 de junio de 2009

Pastas de avena



INGREDIENTES (Para aproximadamente 18 pastas grandes)

250 g. de mantequilla.
200 g. de azúcar moreno.
160 g. de copos de avena.
300 g de harina.
Esencia de vainilla.
1 huevo

Con las varillas batimos la mantequilla , que previamente habremos dejado templar fuera de la nevera, el azúcar y la esencia de vainilla, hasta obtener una crema algo sólida. Añadimos los copos de avena, la harina y el huevo, trabajando la masa con las manos hasta obtener una pasta homogénea.

No he especificado la dosis de esencia de vainilla, porque depende mucho de la calidad de esta. Yo utilizo esencia pura y he usado tres gotas.

Formamos placas de un centímetro de grosor y les damos la forma elegida, con cortapastas o formando cuadrados o rectángulos con un cuchillo afilado. Colocamos las pastas en la bandeja del horno engrasada, dejando separación suficiente entre ellas, y las cocemos a 160 Cº (con el horno previamente precalentado) durante unos 15 minutos o hasta que empiecen a dorarse.

Una vez cocidas las dejamos reposar en la bandeja (pues recién salidas del horno estarán muy quebradizas)hasta que estén manipulables, entonces las dejamos terminar de enfriar sobre una rejilla antes de guardarlas en un bote hermético.

Aunque en la foto se acompañan de zumo de bayas...¡Están deliciosas con horchata!

jueves, 14 de mayo de 2009

Pasta con peras y nueces y salsa Gorgonzola

Suena raro pero está rico. ¡Lo prometo!
Si no disponeis de queso gorgonzola, vale roquefort, stilton o cualquier otro queso azul.


INGREDIENTES (para dos personas)

Pasta fresca o seca, la cantidad que consumais habitualmente.
Una cebolla morada grandecita.
Un diente de ajo.
Dos cucharadas de zumo de limón.
500 ml de caldo de verduras.
250 mil de vino blanco.
Una pera grande no muy madura.
Diez nueces peladas.
75 g de gorgonzola.
Aceite de oliva.

En dos partes de caldo por una de vino blanco, cocemos la pera pelada y cortada en cuatro partes. Con 10 minutos debería bastar, pues se trata de que quede tierna pero firme. Una vez fría cortamos los cuartos en rodajitas, procurando dejar unos trozos bonitos para adornar el plato al final. Reservamos parte del líquido de cocción.

Sofreímos en aceite de oliva la cebolla cortada en aros, el ajo picado, y lo dejamos pochar hasta que la cebolla comience a dorarse. Añadimos entonces los trozos de pera, las nueces (podemos dejar alguna para adornar), un vaso del líquido donde hemos cocido la pera, y el zumo del limón. Dejamos cocinar todos los ingredientes otros diez minutos, añadiendo más líquido si se nos queda seco.

Añadimos el queso cortado en daditos y lo dejamos fundirse.

Mientras tanto, habremos cocido ya la pasta, y una vez escurrida, repartimos sobre ella la salsa de peras, nueces y queso. Adornamos con los gajos de pera y las nueces que hemos reservado previamente, y también podemos añadir unos taquitos de queso azul por encima.

Servimos muy caliente.



Si nos gustan los contrastes de sabores, podemos añadir una cucharada de azúcar moreno a la mezcla de ingredientes, cuando se esté pochando la cebolla, o tras añadir las peras y nueces pero antes del queso (para que le de tiempo a derretirse y mezclar su sabor con los demás ingredientes).

Nota: Al usar cebolla morada, y también los que añadais azúcar moreno, las peras se teñirán con los colores de estos ingredientes. No pasa nada, es normal.

¡Ya me contareis!

miércoles, 29 de abril de 2009

Variaciones de manzana y almendra


Leyendo las bondades que en muchos de los blogs de cocina que leo, cuentan de la masa de hojaldre fresca que venden en el Lidl, el otro día me pasé por allí y me traje dos láminas, y con ellas hice varios tipos de pastelitos que tienen en común no sólo el hojaldre, si no todos los ingredientes. Con esas dos láminas hice aproximadamente docena y media de pasteles, cuya elaboración explico paso a paso en las siguientes entradas.

El común denominador de todos los pasteles es la manzana (en láminas en unos y en compota para otros), y la crema de almendras.



Los INGREDIENTES de esta última son:

50 g de almendra picada.
50 g de mantequilla.
50 g de azúcar.
Medio huevo batido.

Derretimos la mantequilla y el azúcar. Añadimos la almendra en granillo y el medio huevo. Removemos bien y dejamos cocer a fuego muy lento durante cinco minutos. Retiramos del fuego y dejamos enfriar antes de utilizar.

A continuación, el paso a paso de cada uno de los tipos de pastelillo. ¡Espero que os gusten!

Molinillos de almendra


INGREDIENTES

Pasta de hojaldre.
Crema de almendras (receta UN POCO MÁS ARRIBA)
Guindas en almibar.
Huevo batido.

Cortamos la pasta de hojaldre en cuadrados del tamaño que deseemos. Yo recomiendo un mínimo de 8 cm de lado. En cada uno de sus ángulos realizamos un corte en diagonal hacia el centro, dejando unos centímetros sin cortar antes de llegar a este. En el centro ponemos una cucharada del relleno de almendras, y plegamos el hojaldre de la siguiente manera:



Decoramos con media guinda en el centro de las aspas, y pintamos la superficie con huevo batido. Horneamos en horno precalentado a 190º durante 15 o 20 minutos dependiendo de lo dorado que nos guste el hojaldre.

Enrejados de almendra y manzana



INGREDIENTES

Una lámina de hojaldre.
Una manzana roja.
Dos cucharadas de azúcar.
Crema de almendra (Receta UN POCO MÁS ARRIBA).
Huevo batido para pintar.

Pelamos y cortamos la manzana en trozos de un cm aproximadamente, y la ponemos en una cazuela con dos cucharadas de azúcar y una de agua, a fuego lento. Trataremos de obtener una especie de compota pero sin que se deshagan del todo los trozos de fruta.

Mientras tanto cortamos el hojaldre en círculos del tamaño deseado con un cortapastas o con el borde de un vaso. La mitad los colocamos sobre la bandeja (recomendable como siempre hornear los patelillos sobre papel sulfurizado o lámina de silicona. En caso de no tener, engrasar bien la bandeja), y la otra mitad, que serán las tapas de los pasteles, los cortamos en forma de enrejado.

Si no teneis un rodillo de hacer enrejados se puede hacer a mano muy fácilmente. Se trata de hacer pequeños cortes en línea recta siguiendo un esquema de enladrillado. He hecho un dibujo para explicarme mejor:



Al separar con cuidado los bordes de los cortes, el efecto conseguido será este:



Sobre cada una de las bases colocamos una cucharada de crema de almendras, y sobre esta, otra de compota de manzana, acordándonos de dejar un borde todo alrededor. Humedecemos este borde con huevo batido, y colocamos la tapa enrejada con cuidado de que coincidan bien los bordes. Apretamos bien todo alrededor, y por todo el borde hacemos unas pequeñas incisiones con un cuchillo. Más o menos de un centímetro de separación entre ellas.



Pintamos la superficie de cada pastel con huevo batido, y al horno precalentado a 190º entre 15 y 20 minutos, dependiendo de lo tostado que nos guste el hojaldre. Ya sabeis, dejar enfriar antes de guardar en un recipiente hermético.

Pasteles de manzana sencillos



INGREDIENTES

Una hoja de hojaldre fresco o descongelado.
Una manzana roja pequeña.
Mermelada de manzana (en realidad de cualquier fruta valdría).
Mantequilla.
Azúcar.
Un huevo batido para pintar.

Extendemos la masa de hojaldre y recortamos rectángulos del tamaño deseado. El de la foto es de unos 8 por 12 apróximadamente.
En el centro de cada uno extendemos una cucharada de mermelada de nuestra fruta favorita, y sobre ella colocamos más o menos artísticamente unos gajos de manzana cortados todo lo finos que podamos (sin pelar), dejando un borde sin cubrir de entre uno y dos centímetros. Sobre la manzana esparcimos una cucharada de azúcar en cada pastelito, y unas lasquitas de mantequilla o margarina. También podemos añadir canela.

A lo largo de todo el borde del hojaldre, y con un cuchillo bien afilado, practicamos pequeñas incisiones separadas entre sí sobre un centímetro. Al hincharse en hojaldre quedará más decorativo.

Pintamos las partes que no queden cubiertas de manzana con huevo batido, y horneamos a 190º en horno precalentado entre 15 y 20 minutos, dependiendo de lo tostado que nos guste el hojaldre, a ser posible sobre papel sulfurizado o lámina de silicona. Se pueden servir calientes, pero si los vamos a guardar, ha de ser en un recipiente hermético y una vez fríos del todo.

martes, 21 de abril de 2009

Risotto amarillo con verduras, jamón y pecorino

Al risotto también se le puede añadir azafrán. Esta receta es un ejemplo.



INGREDIENTES (para 4 personas):

400 g de arroz (esto dará cuatro raciones más que generosas)de tipo arborio, carnaroli o vialone nano.
1 1/4 l de caldo ligero de pollo o caldo de verduras.
1 cebolla picada muy fina.
Un ajo picado.
Dos zanahorias cortadas en rodajas.
200 g de champiñones.
Pimiento picado.
150 ml de vino blanco.
75 g de pecorino (a ser posible lo rallaremos en el momento de ser utilizado)
75 de mantequilla.
Dos cucharadas de aceite de oliva.
Sal y pimienta. Perejil fresco.
100 g. de jamón serrano.
Un sobre de azafrán molido.

Ponemos a calentar el caldo. Es importante para no añadirlo frío al arroz y que la cocción del mismo sea perfecta, sin cambios de temperatura, de manera que lo mantendremos caliente durante todo el proceso. No hace falta que hierva, pero sí que esté a punto de hacerlo.

Sofreímos el ajo y cebolla picada en la mitad de la mantequilla derretida en el aceite de oliva. Cuando esté transparente añadimos los champiñones troceados y las rodajas de zanahoria. Salteamos un par de minutos y añadimos el arroz y removemos hasta que empiece a crepitar (tostatura). En este momento añadimos el vino blanco y dejamos evaporar hasta que se elimine todo el alcohol (sospiro).

Tras un minuto o dos comenzamos a añadir agua al arroz, poco a poco. También el sobrecito de azafrán. Primero un cacillo, y removemos hasta que desaparezca parte del agua pero sin que el arroz nunca llegue a secarse del todo. El secreto de un buen risotto es que sea cremoso pero los granos de arroz estén enteros, para lo cual no debemos remover demasiado rápido durante su cocción ni dejar que se reseque en ningún momento. Añadimos otro cacillo, removemos hasta que el arroz lo absorva, y añadimos otro más. Así iremos añadiendo más y más líquido mientras el arroz lo admita y hasta que esté en su punto, que será entre 15 y 20 minutos después de haber añadido el primer cacillo de agua (depende del tipo de arroz y el gusto del consumidor, consultar el paquete). Unos minutos antes de acabar la cocción añadimos el jamón serrano desmenuzado con los dedos.

En este momento añadimos el queso pecorino recién rallado (mantecare). Removemos para que se fundan y se mezclen todos los ingredientes, corregimos de sal y dejamos reposar un par de minutos antes de servir. Podemos adornarlo con unas lascas de queso pecorino.

Berenjenas rellenas de carne con anacardos



INGREDIENTES

Dos berenjenas.
100 g. de carne de ternera picada.
50 g de habas rojas cocidas.
Un par de ajos.
Una cebolla.
Vino blanco.
Una docena de anacardos fritos.
Un puñado de uvas pasas.
Unas lonchas de queso del tipo que nos guste.
Aceite de oliva.
Sal y pimienta.
Perejil.

Precalentamos el horno a 290Cº mientras lavamos las berenjenas, les quitamos el rabito, y las cortamos en dos longitudinalmente. Engrasamos la bandeja del horno con un poco de aceite de oliva y colocamos las mitades de berenjena con la piel hacia arriba. Las asaremos unos 20 minutos mientras preparamos el relleno.

En una sartén sofreímos la cebolla y el ajo picados hasta que estén dorados. Añadimos un vasito de vino blanco y dejamos evaporar el alcohol.
Agregamos entonces la carne picada y dejamos cocinar hasta que toda la carne cambie de color. Añadimos ya las habas cocidas, los anacardos, las pasas, y salpimentamos. Removemos bien para que se mezclen todos los ingredientes y dejamos cocinar unos 5 minutos más.

Mientras tanto, ya se habrán cocinado las berenjenas. Las sacamos del horno, y en cuanto se enfríen lo suficiente para poder manejarlas, vaciamos gran parte de la pulpa, que ahora estará blanda y se podrá retirar fácilmente con una cuchara, con cuidado de no llegar a la piel, para que queden una especie de barquetas que se puedan rellenar.

Añadimos la pulpa de berenjena a la sartén,y mezclamos bien antes de proceder a rellenar las mitades. Después, sobre cada una de ellas disponemos unas lonchas de queso y espolvoreamos con perejil picado antes de gratinar.

Horno fuerte durante poco tiempo (puesto que todos los ingredientes están ya cocinados), solamente para que se dore la capa de queso.

Podemos obtener una variante interesante si al relleno le mezclamos medio sobre de condimento para burritos o fajitas de esa conocida marca de alimentos mejicanos precocinados.

¡Qué aproveche!

Crumble de fresas

Directamente extraída de la web LA CASITA VERDE (Gracias Alegna), esta receta ha tenido un éxito en casa que no esperaba. La mezcla de texturas crujiente y melosa que se combinan en este postre es sencillamente deliciosa.


INGREDIENTES

500 de fresas
200 gr harina
100 gr mantequilla
75 gr azúcar
2 cucharadas de azúcar glass
1 pizca de canela

Lavar y trocear las fresas. Mezclar con el azúcar glass y la canela y reservar.

Precalentar el horno a 200ºC.

En un cuenco, tamizar la harina y mezclar con el azúcar. Añadir la mantequilla en trozos pequeños y amasar con la punta de los dedos hasta obtener una textura parecida a la de las migas.

En el molde o moldes para horno disponemos las fresas y su jugo, y sobre ellas, distribuímos más o menos uniformemente la mezcla de azúcar, harina y mantequilla.

Horneamos durante 20 min a 200ºC.Se puede servir frío o aún templado.

Tras un primer intento en un molde grande, y viendo lo difícil que es emplatar con un poco de elegancia (foto siguiente), he decidido hacerlo a partir de ahora en pequeños moldes individuales.