jueves 4 de febrero de 2010

Huevos con jamón modernos (De Íñigo Lavado)

VIendo un vídeo de Madrid fusión y teniendo varias yemas de huevo en la nevera, tras hacer un Angel food cake, me decidí a poner en práctica estos huevos con jamón vanguardistas que hacen en el minuto 3 aproximadamente.



INGREDIENTES (para 4 saquitos)

100 g harina de trigo.
5 g. de levadura fresca.
un pellizco de sal.
Agua tibia.
4 yemas de huevo.
Jamón serrano (sería mejor ibérico peeeero...)

En un cuenco echamos la harina mezclada con la sal, y en el centro hacemos un hueco donde verteremos un chorrito de agua tibia. En esta agua disolvemos la levadura con los dedos y luego mezclamos con el resto de la harina. Vamos amasando agregando agua si es necesario, hasta formar una bola que se despegue de las paredes del cuenco, pero que no quede pegajosa. Dejamos reposar una hora.

Pasada esta hora habrá crecido, lo ideal es que doble su tamaño, pero dependerá de la temperatura ambiental de la cocina.

Dividimos la masa en cuatro partes, y las aplanamos formando unas tapas circulares. Mojamos el borde de cada una de ellas para que al cerrarlas no se separen.

Sujetamos una de ellas en la mano, formando una especie de cuenco, donde depositaremos las lajas de jamón y una yema de huevo. Con la otra mano unimos los bordes enfrentados de la masa, y luego los otros dos, uniendo al final todos los bordes formando una especie de bola o cesta. Presionamos bien porque es muy importante que al freírlas no se abran.

En abundante aceite caliente sumergimos las bolas rellenas dejando que se calienten pero no se doren. Las sacamos. Volvemos a sumergir en el aceite, esta vez hasta que adquieran un bonito color. Así conseguimos que la yema se caliente pero no cuaje, a la vez que la masa de pan se cocina por completo.



Servir de inmediato.

miércoles 3 de febrero de 2010

Pollo estilo californiano (Versión de una adicta al sésamo)



INGREDIENTES para 4 personas.

8 Alitas de pollo.
1 huevo entero.
175 g. de harina de trigo.
1 cucharadita de pimentón.
1 cucharadita de albahaca.
120 ml. de leche.
1 lata de maíz dulce (opcional mezcla de maíz y pimiento)
aceite para freír.
Sal y pimienta.
Semillas de sésamo.

En un cuenco grande mezclamos la harina con las especias y hierbas, y un pellizco de sal. Añadimos el huevo y mezclamos, añadimos la leche y batimos, hasta obtener una pasta lisa.

Rebozamos las alitas de pollo con harina salpimentada y después con la pasta, reservando la mezcla de rebozar restante. Pasamos por el sésamo. Inmediatamente freímos el pollo 3 ó 4 minutos a alta temperatura, para que se forme una costra crujiente.

Colocamos los pedazos en una fuente para horno antiadherente, y los asamos 40 minutos a 170º, hasta que estén tiernos.

En el momento de servir, mezclamos el maíz dulce con la masa de rebozar sobrante, calentamos un par de cucharadas de aceite en una sartén, y vamos friendo cucharadas de esta mezcla, a modo de buñuelos aplastados. Cocinamos por ambos lados hasta que veamos que están completamente cuajados.

Se puede servir con mayonesa, salsa picante o de mostaza.

Tarta de chocolate I

No os creais que a lo largo de mi vida he hecho muchas tartas de chocolate. Esta es la primera a la que me he atrevido a sacarle una foto. Está rellena de crema de limón (ya es la última receta con Curd).



INGREDIENTES

2 yogures de chocolate
3 huevos.
2 medidas de yogur de azúcar.
1/2 medida de aceite de girasol.
3 medidas de harina.
1 medida de nesquik.
1 cucharadita de café de levadura en polvo.
Unas gotas de esencia de vainilla.

Batir todos los ingredientes y hornear 45 minutos a 170º

Una vez comprobado que el bizcocho está hecho por el centro, pinchándolo con una aguja de tejer y que esta salga limpia, lo dejamos enfriar sobre una rejilla.

Cuando esté frío, lo dividimos en dos partes horizontalmente y con cuidado de que no se rompan, mejor cortándolas con un cuchillo de sierra. Rellenamos y volvemos a tapar. Retiramos la crema que se salga por los lados.

Cubrimos con cobertura de chocolate:

INGREDIENTES:

150 g. de chocolate de cobertura.
125 g. de leche.
1 hoja de gelatina neutra.
Una cucharadita de canela.

Ponemos a rejomar la hoja de gelatina, y mientras tanto calentamos la leche y partimos el chocolate en trozos muy pequeños. Cuanto más mejor.
Lo ponemos en un cuenco y vamos añadiendo leche caliente (sin que llegue a hervir) sobre el chocolate y removemos sin parar. Añadimos la gelatina escurrida y la canela en polvo. Removemos bien pero sin batir para que no se formen burbujas, hasta que el chocolate se haya derretido del todo y la gelatina se haya disuelto por completo.

Cubrimos la tarta desde el centro, dejando que la cobertura resbale por los lados hasta cubrir el bizcocho completamente. Antes de que se endurezca, decoramos con bolitas de chocolate, fideos, láminas de almendra o lo que nos apetezca en ese momento.

lunes 1 de febrero de 2010

Arroz rápido con frutos de mar.

¡El arroz con marisco para mileuristas! ¡Receta fácil para torpes en la cocina!



¡Patada al sistema métrico internacional! Como las pilas de mi báscula de cocina se fueron de vacaciones, en esta receta las medidas van en algo muy conocido y que todos tenemos en casa seguro: El vaso de nocilla.
Es curioso que agotándose las pilas de la balanza, pesase más el recipiente vacío que con contenido...

INGREDIENTES (para cuatro personas)

2 vasos de nocilla llenos de arroz.
2 vasos de nocilla llenos de berberechos sin cáscara
2 vasos de nocilla llenos de gambas crudas peladas.
1 vaso de nocilla lleno de espinacas cocidas y picadas en trozos pequeños.
1 vaso de nocilla lleno de cebolla picada muy fina.
1 latita pequeña de guisantes cocidos.
1 cucharada de pasta de tomate.
1/2 vaso de nocilla de vino blanco.
1 sobrecito de azafrán.
4 vasos de nocilla de caldo de pescado.
2 dientes de ajo.
3 guindillas cayenas.
Aceite de oliva.
Una paella o en su defecto una olla ancha.

Sofreimos la cebolla y el ajo picados en un buen chorro de aceite de oliva. Cuando esté doradita añadimos las gambas escurridas, las guindillas y dejamos que se hagan un poco las gambas. Añadimos el arroz y removemos bien. Añadimos el vino blanco y dejamos evaporar el alcohol. Añadimos entonces el caldo de pescado (Yo lo tenía guardado de otra ocasión, pero si no teneis podeis hacer una versión todavía más para solteros disolviendo dos pastillas de avecrem de pescado en la misma cantidad de agua). Añadimos el azafrán y la pasta de tomate.

Dejamos cocer el arroz unos 10 minutos a fuego lento y añadimos las espinacas, los guisantes y los berberechos. Removemos para que todos los ingredientes queden repartidos por igual, rectificamos de sal y dejamos cocinar otros 10 minutos. Apagamos el fuego y dejamos reposar cinco minutos más.



Consejo de la cocinera: Retirad las cayenas antes de servir el arroz por si le tocan a alguien intolerante al picante. Y no hagais como yo, que después de colocar la guindilla más gorda para la presentación del plato, me chupé los dedos.

domingo 31 de enero de 2010

Angel food cake

Buscando recetas en las que emplear la crema de limón de mi cumpleaños, por fin me he decidido a hacer el famoso angel food cake, que había probado precisamente en casa de mi suegra y que habíamos sacado de la página web de Alegna: La casita verde, de la que somos fans. Es un bizcocho con una textura sorprendentemente suave y nada seca, a pesar de no llevar nada de grasa.



Todas las virtudes de este bizcocho más bajo en calorías y colesterol que el resto, las he llevado a pique cubriéndolo primero de untuosa crema y después de una capa crujiente de chocolate.

INGREDIENTES (para un molde de 18 cm.)

9 Claras de huevo
200 g de azúcar.
100 g. de harina.
Una cucharadita de cremor tártaro ó un tercio de ácido tartárico en polvo.
Unas gotas de esencia de vainilla o de almendra (o ambas).
Una pizca de sal.
Un molde especial para Angel food cake. (Foto de amazon.com)



El secreto de este bizcocho es batir muy muy bien las claras, a punto de nieve muy dura, con la sal y el ácido tartárico. Una vez montadas, y sin parar de batir, añadir el azucar, perfumar con las esencias, y después la harina, poco a poco, integrándola en la masa cucharada a cucharada antes de añadir más.

Otro requisito indispensable es que se rellena el molde SIN ENGRASAR para que se pegue a los lados (por eso es un molde NO recubierto de antiadherente), de manera que no se baje y quede con la textura espumosa de las claras montadas. También recomiendan dejarlo enfriar boca abajo sobre las propias patitas del molde, o, si no tiene, sujeto con algo que lo mantenga en alto (un chupito en el centro, tres corchos en el borde). Supongo que es para que el propio peso del bizcocho no lo haga aplastarse mientras aún está caliente. La textura del mismo una vez cocido es esta, y es de color blanco por la ausencia de yemas. De ahí vendrá el nombre, comida de ángeles:



Después de dejarlo enfriar una hora, le he pasado el cuchillo por los lados, lo he meneado un poco, y ha caído por su propio peso. Lo he cubierto con crema de limón caliente, la he dejado enfriar, y después lo he bañado en chocolate de repostería derretido al baño maría. He aprovechado el chocolate sobrante para bañar unas fresas que han sido el éxito de la cena, ¡Quitándole todo el protagonismo al bizcocho!



Por último, un consejo: Las yemas sobrantes de los 9 huevos, podemos congelarlas. No enteras, porque la membrana explotaría con la dilatación, pero sí un poco batidas. Una buena manera de controlar la cantidad es hacerlo en moldes para cubitos de hielo, calculando antes de hacerlo cuánto ocupa cada yema, y tener la medida para futuras recetas.

jueves 28 de enero de 2010

Golems de pan de leche con crema de limón

Golem: En el folclore medieval y la mitología judía, es un ser animado fabricado a partir de materia inanimada. Estos panes han crecido tanto que creí que iban a abrir la puerta del horno y decirme "Hola, creo que nos has puesto poca crema"...




Para 4 panes de leche grandecitos...

INGREDIENTES

125 G de leche tibia.
30 g. de mantequilla derretida.
1 huevo.
Una pizca de sal.
280 g. de harina de fuerza.
3 cucharadas de azúcar.
1o g. de levadura fresca.

Curd de limón.



Calentamos la leche a unos 40ºC (Más temperatura perjudicará a la levadura), y la mezclamos con la mantequilla derretida y el huevo batido.

Formamos un volcán con la harina y el azúcar mezclados, y en centro vertemos la mezcla anterior. Disolvemos la levadura en ella, y procedemos a mezclar y amasar, añadiendo más harina si es necesario hasta que la masa se despegue de las paredes del recipiente o de la encimera.

Dejamos levar una hora y media aproximadamente. La bola de masa ha de doblar su volumen, dependiendo de la temperatura ambiente necesitará más o menos tiempo.

Cuando el tamaño sea el doble, desgasificamos la masa aplastándola y doblándola tres o cuatro veces. Dejamos reposar diez minutos más, y modelamos los panecillos.

Yo la he dividido en 4 partes dándoles forma ovalada, y he hecho un corte bastante profundo longitudinalmente, con vistas a rellenarlos.

Los dejamos levar otra media hora.

Rellenamos con la crema de limón, pintamos con leche, y espolvoreamos con azúcar.

Horneamos de 15 a 20 minutos, en horno precalentado, a 170 grados centígrados.

Guardar en lugar hermético pero mejor consumir al momento, porque pierden mucho con el tiempo.

martes 26 de enero de 2010

Leche frita rápida.



INGREDIENTES

500 ml. de leche entera.
80 g de maizena.
100 g de azúcar.
Un palo de canela.
La corteza de un limón.
Huevo batido.
Harina de trigo.
Canela en polvo para decorar.
Aceite vegetal para freír.

Reservamos medio vaso de leche fría y ponemos a calentar el resto a fuego lento, con la corteza del limón y la rama de canela. Debe hervir pero no lo suficientemente fuerte como para quemarse o salirse. Con tres o cuatro minutos ya le habremos robado los aromas al limón y la canela, así que podemos retirarlos de la leche.

Añadimos el azúcar y removemos bien hasta que esté completamente disuelto.

Desleímos la maizena en el vaso de leche fría, removiendo despacio hasta que no quede ni un sólo grumo, y añadimos la mezcla a la leche caliente, sin dejar de remover. Se espesará instantáneamente en cuanto recobre la temperatura. Seguimos removiendo para que no se formen grumos durante un par de minutos más, y retiramos del fuego. La mezcla estará bastante espesa, pero al enfriar todavía se endurecerá más.

Vertemos la leche en un molde cuadrado o rectangular (para que sea más fácil dividirla en trozos iguales), hasta llegar a una altura de no más de 2-3 cm. y lo dejamos enfriar completamente.

Cuando esto ocurra, la cortamos con un cuchillo afilado y separamos los trozos con la ayuda de una espátula. Los rebozamos primero en harina (tamizada) y luego en huevo batido, y los freímos en abundante aceite (mejor de girasol, que es de sabor suave).

Vamos colocando la leche frita sobre papel de cocina para que absorba el exceso de aceite, y espolvoreamos con canela.

Se puede tomar fría o caliente.



Si tenemos tiempo o hace frío y nos apetece estar un rato más en la cocina, en vez de maizena utilizaremos harina de trigo (60 g por litro), y la cocción una vez agregada ésta deberá prolongarse hasta al menos 30 minutos, removiendo constantemente para que no se pegue.

Otra variante de la leche frita es aquella a la que se le añaden dos yemas de huevo por litro de leche, pero yo siempre he hecho esta receta y de momento, con ella me quedo.